viernes, 21 de febrero de 2025

Pobre Salud

Se cierran salas de atención obstétrica y neonatal. Cientos de clínicas y hospitales están al borde de la quiebra debido a carteras irrecuperables. Enfermos desesperados protestan ante las EPS.
La crisis financiera del sistema de salud es cada vez más grave, pero sus raíces no son las que repiten los compañeros históricos. Es cierto que existen casos de corrupción y abuso dentro del sistema, con directivos de EPS, clínicas e incluso médicos que han abusado. Pero estos casos son minoritarios en comparación con la gran mayoría que actúa con honestidad y profesionalismo.
La realidad es que la mayoría de las EPS y los prestadores de servicios médicos han brindado atención de alta calidad a precios considerablemente más bajos que en otros países. Esto ha sido posible gracias a la inventiva y eficiencia de administradores que han aprendido a controlar costos sin sacrificar la calidad, así como al esfuerzo de los médicos, quienes han aceptado algunas de las tarifas de honorarios más bajas del mundo. El 70 % de los servicios de salud es prestado por manos privadas con una calidad igual o superior a la del mundo desarrollado, pero a una fracción del costo.
Si bien no existen estudios formales, quienes trabajamos en la primera línea del sufrimiento y hemos viajado por el mundo constatamos la gran eficiencia de los prestadores colombianos. Si tuviéramos más autoestima y fuésemos capaces de difundir lo que hacemos, podríamos contribuir a reducir las largas listas de espera en países desarrollados, que atormentan a los enfermos.
Las cirugías y procedimientos realizados en Colombia cuentan con equipos e insumos de calidad equivalente a los estándares internacionales, pero con tarifas mucho más accesibles. Esto ha sido un salvavidas para quienes no pueden costear tratamientos en los países donde residen, así como para todos los desatendidos por fallos dell sistema.
La raíz de la crisis no está en la cacareada corrupción, sino en la insuficiencia de recursos. Las EPS han intentado cubrir todos los bellos deseos, pero se enfrentan a una realidad económica limitada. La salud para todos es un ideal noble, pero sin los recursos adecuados se convierte en una falacia. Se proclama el derecho de todos a recibir todo, pero, al ignorar la realidad, solo la rosca política y quienes tienen recursos propios lo obtienen.

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lunes, 17 de febrero de 2025

El anhelado cambio

Sin importar la ubicación en el espectro ideológico, casi sin excepción, todo el que opina sobre Colombia sostiene la necesidad de un cambio para acabar con la corrupción y la inequidad, que tienen la connotación de una maldición de los cielos.
Si el analista se inclina hacia la izquierda, el cambio implica estatizar, subir impuestos, controlar precios, intervenir la justicia, las elecciones, la prensa y aplicar una larga lista de regulaciones y barreras que “aseguren la justicia social”. Lo llaman cambiar el sistema.
Si se inclina hacia la derecha, defiende la propiedad privada, la libertad de empresa, el respeto a los precios establecidos por el mercado, la separación de poderes y la libertad de opinión. Aún así, coincide en lograr un sistema que de igualdad de oportunidades, educación y salud gratuitas, garantizadas por el Estado y la obligación de quienes logran cierta prosperidad de contar con un brazo social. Se apoyará en la moral cristiana y encontrará muchas coincidencias con la teología de la liberación.
Si analizamos la inequidad, es cierto que en el índice de Gini salimos mal, pero hay que considerar que su cálculo ignora la informalidad (consecuencia del exceso de regulaciones, controles y tributos) y se basa en encuestas de percepción. Su confiabilidad genera dudas: según este índice, EE. UU. está peor que Haití y Bolivia, mientras que Venezuela aparece mejor que Costa Rica. Quienes se lamentan por nuestro Gini deberían preguntarse cuántas balsas van de Florida a Haití. Además, en distribución de riqueza estamos mejor que EE. UU., Brasil y Rusia, y en desarrollo humano estamos a la par de México, Brasil y China.
Si queremos disminuir la inequidad y la corrupción el remedio no consiste en más Estado. Somos pobres por la violencia y la corrupción del estatismo. Para prosperar, basta con leer nuestro escudo: Libertad y Orden.
El cambio necesario consiste en aplicar una fórmula probada: reducir el poder de las bandas criminales, fortaleciendo la justicia. Al recobrar la confianza y la libertad que da la paz, la economía florece. Regresan los talentos colombianos y se atraen otros. Para entenderlo, no hay que estudiar economía; basta con comparar cómo evolucionaron los índices entre 2002 y 2010 y cómo han cambiado desde 2023. Se está probando que el cambio puede ser para empeorar.

viernes, 7 de febrero de 2025

Autorretrato

Los prudentes asumen que Petro tiene que estar borracho o drogado para escribir o expresar sus disparates con tanto desparpajo. Pero él se aplica a probar que ese es su estado natural. La carta de amor a Trump, las declaraciones que siguieron y su show de desgobierno en vivo son joyas para los estudiosos de la enfermedad mental.
Expone su alma violenta con lo unico que lo emocionó de Washington: las barricadas de los barrios negros, reminiscentes de los “estallidos” que organizó y lo hacen delirar con la recuperación de Panamá.
Exuda narcisismo. Él es único, el último Aureliano, el legatario de la espada de Bolívar, dispuesto a morir envuelto en su bandera de dignidad.
Involucra al país en su megalomanía: como Colombia es el centro del mundo, él preside el planeta y ésta es la cuna del arte y la libertad.
El sabe que “su pueblo” y la humanidad lo respaldan y quienes no, son esclavistas y fachos. Por eso invita a Trump a sumarse a la “histórica” tarea de tumbar o matar a tan gloriosa víctima.
Revela su racismo al restregarle al hombre naranja la superioridad del mestizaje, que diluye los determinantes genéticos de enfermedad. Confunde raza con cultura ignorando las ventajas de la anglosajona. No entiende el valor del esfuerzo individual, el trabajo duro, el estímulo a la iniciativa y la innovación con protección de la propiedad intelectual y física, el rechazo institucional a todas las formas de violencia que ha producido un entramado de prosperidad envidiado por el mundo y que tantos quieren disfrutar. Ese es precisamente el origen de la crisis de los migrantes.
Refuerza su sesgo ideológico al declararse seguidor de Noam Chomsky, padre intelectual de la idiotez latinoamericana y reafirma su cantaleta del fin de la humanidad.
Le sobró recalcar sus dos rasgos más conocidos. Su afición por el whisky y su terquedad sublime.
Se declara dueño de flamantes tonterías. Sin explicar desde cuando estaba cerrada, declara que Colombia se abrirá al mundo al que le venderemos… maíz!!!. ¿Será el mismo maíz que importamos de Estados Unidos? ¿Venderemos todas las 6 millones de toneladas que les compramos? No producimos ni el 20% de nuestro consumo.
En medio del adornado sancocho, una sola verdad: “Nuestros pueblos son ingenuos y amables”. Por eso se engañan con facilidad usando una verborrea confusa y votan equivocadamente.
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viernes, 31 de enero de 2025

Dignidad

Es la palabra más socorrida por quienes se inflan llamándose progresistas, aunque sus ideas generen tan evidente regresión. Fue la favorita de Fidel para aislar a Cuba y condenarla a una pobreza irremediable, llevando a la mayoría de los cubanos a vidas miserables y forzándolos a huir en balsas, al realizar que perdían toda opción para una vida digna. Abandonar su país, su entorno y su familia es el mayor golpe a la dignidad de una persona. El destierro se consideró por siglos peor castigo que la cárcel o la muerte.
Es la palabra que brilló en una mente turbada en la mitad de la noche, desatando un absurdo duelo de narcisos. El loro tropical desafió al oso blanco y salió desplumado. Un arranque impulsivo que nada tiene de valentía, sino que está cargado de irracionalidad y desprecio por las consecuencias para su país. Más allá de las fijaciones ideológicas, es fácil entender que es mucho más inteligente cooperar con los poderosos, esquivando abusos con astucia. Japón, Alemania e Italia lo hicieron tras humillantes derrotas, y muchas naciones pequeñas han prosperado priorizando la cooperación y el lenguaje respetuoso sobre el discurso hirsuto y agresivo. En cambio, quienes eligen la confrontación siguen el camino seguro de la pobreza.
Honradez, nobleza, integridad y coraje son valores admirables, pero cuando nacen de un ego desproporcionado, llevan a un país al desastre. Vociferar orgullo no otorga superioridad; basta con revisar los discursos guerreristas que han desatado las peores tragedias. Pueden tener siempre una amplia corte de áulicos que aplauden pero termina sufriendo una gran masa empobrecida.
No podemos confundir el impasse con un asunto de principios. Condenamos con firmeza el trato de criminales a unos desvalidos migrantes. Se trata de gobernar con sensatez y no con arranques emocionales de un trasnochado incapaz de medir las consecuencias de un twitazo. De consultar opiniones y discutir opciones creativas y prudentes. Para no mencionar su carta de amor a Trump, una joya para una clase de psiquiatría, confirmatoria de la severidad de su trastorno, que merece toda una nota.
En medio de todo el barullo que se produjo, reconforta ver que el país, incluyendo a sus cercanos colaboradores, demostró la capacidad para negarse a seguir el camino de la indignidad de un trastocado aspirante a poeta.
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sábado, 25 de enero de 2025

Confianza en la incertidumbre

Cuando un evento introduce muchas variables, todos los análisis que pretenden evaluar sus efectos tienen alto riesgo de equivocarse. Hay muchos desconcertados o asustados con la ocupación del cargo más importante del mundo por un Narciso irremediable, adornado con una larga sarta de mentiras y contradicciones.
Promete ser el lider unificador del mundo pero se sale del acuerdo de Paris, de la OMS, amenaza a NATO, a China y ofrece tomarse Groenlandia, Panamá y anexar Canadá. Invalida por tramposo un sistema electoral que lo ha elegido dos veces. El gran pacificador dejó pasar ya el primer día en que iba a acabar la guerra en Ucrania, se adueña de un alto al fuego en Gaza que será como tantos otros un corto alivio. Acabará la inflación pero no reconoce que la dejó en el 9% y la está recibiendo en 3% y promete desencadenar una guerra de tarifas que inflará el costo de vida.

Será un humanitario protector de sus compatriotas expulsando y atropellando a millones de supuestos locos y criminales que han sido infiltrados en su país.
Es el enviado De Dios a un país fundado en el secularismo y va a restablecer la confianza y la unidad repitiendo mentiras comprobadas y persiguiendo a los “traidores que han acabado con la fe y la libertad”, mientras libera a los delincuentes que asaltaron el capitolio y causaron la muerte de policias.
Envuelto en su vanidad, va a arreglar todo, hasta los incendios forestales que destruyen las mansiones de quienes lo acompañan, lo que califica de “interesante”. Siguiendo la retórica del ególatra de este vecindario, todo lo que hará será histórico, como su posesión que equipara al día de la liberación mientras borra con el codo su reciente presidencia del horrible país que recibe. Restaurará la salud combatiendo las vacunas. Convertirá a su país en el mayor productor de petróleo del mundo, título que ya tiene y acabará el mandato de carros eléctricos y la legislación verde que no existen. Todo será “beautiful” como las mujeres que siempre lo rodean.
Manifiesta una especial debilidad por los autócratas con quienes se identifica porque son “fuertes” como él. Su declaración de guerra a los carteles del narcotráfico, clasificados como grupos terroristas sugiere que el entendimiento con nuestro Narciso, quien ha optado por la política de los abrazos, no será muy fluido.
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viernes, 17 de enero de 2025

Fascismo del sigloXXI

Habrá sorprendidos con la amorosa foto de Maduro, Diaz Canel y Ortega abrazados en su objetivo de expandir el Fascismo del Siglo XXI que estimula pesadillas sobre nuestro futuro.
Los une la convicción de pertenecer a un grupo superior que ya no es la raza sino una ¨clase¨que les da superioridad moral. Como no todos los fieles encuadran, hay que inventar símbolos que los diferencien del resto. Un gorrito rojo, y un arma les da la identidad que les permite considerar “escuálidos”, “gusanos”, “fachos” a los demás.
Las milicias bolivarianas de allá o las campesinas de acá siguen el modelo de las SS Hitlerianas. “Proteger la revolución” consiste en darle garrote a quien levante cabeza.
El mundo se asombra con el simplismo intelectual de Maduro y la ignorancia que con tanto orgullo exhibe, pero es que el fascismo no requiere complejidades. Todo el pensamiento cabe en un librito rojo (lease Mao o Kim) y juzgar cualquier cosa, desde una obra de arte hasta un proyecto de ley es candorosamente sencillo: sirve si le conviene a la revolución, tal como la entiende el sabio líder. Si no, a la hoguera. Las sofisticadas estrategias para vender la mentira oficial siguen las enseñanzas de Goebbels, padre de la tramoya propagandística. Su guión se sigue con fidelidad: si los medios no se pliegan, se cierran, hay parlamento mientras sea sumiso y sus miembros aprendan a aplaudir como es debido, la justicia y el sistema electoral son solo para dar apariencia de independencia de poderes, pero quien controvierta, ¨se seca¨, para citar a Maduro.
El militarismo es el eje central del dominio. Se les entrega el control de la economía oficial y subterránea, se los llena de privilegios y quien dude conoce el paredón.
A diferencia del nazismo, el control estatal en manos de perezosos, ignorantes y corruptos solo sirve para generar miseria.
Puestos en el oficio de analizar y comparar sistemas políticos, es difícil encontrar, en la vasta gama de variantes ideológicas, dos que se parezcan tanto como el fascismo y el socialismo del siglo XXI.
Por eso resulta tan irónico el término "facho", usado como insulto, cuando un camarada criollo quiere referirse a alguien que no comulga con su "progresista" dogma.
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domingo, 12 de enero de 2025

Menu dictatorial

La historia de los dictadores más destacados de los últimos cien años ha sido variada.
Muchos comenzaron con golpes militares o después de cruentas guerras, como Franco, Mao, Pol Pot, Suharto, Idi Amin, Gadafi, Bokassa, Mugabe, Batista, Castro, Trujillo, Pinochet y Videla.
Algunos lograron el poder después de turbios procesos en los que fueron “designados”, como Stalin, Hitler, Mussolini, Kim Il Sung, Ceaușescu, Hussein y Maduro.
Otros lo heredaron, como Baby Doc, Somoza, Assad o la dinastía Kim.
Y unos pocos fueron elegidos, pero les quedó gustando el poder, como Papa Doc, Ortega o Chávez.

Todos han competido en atrocidades, muertes y sufrimiento con sus connacionales, siempre sustentados en una caprichosa y pasajera ideología convertida en culto.
Hay que tener la objetividad muy comprometida para no reconocer que el socialismo del siglo XXI hasido un desastre para Venezuela. Todos los indicadores de bienestar son negativos, y el éxodo de un tercio de la población condena, sin discusión, al atroz régimen.

El final de estos dictadores también ha sido diverso
Tranquilos y con mausoleo terminaron Franco, Mao, Stalin, Kim Il Sung, Papa Doc, Castro y Chávez.
Asesinados, linchados o suicidados fueron Hitler, Mussolini, Ceaușescu, Trujillo, Somoza, Gadafi y Hussein.
Sacados a escobazos fueron Batista, Videla, Pol Pot, Suharto, Baby Doc, Idi Amin, Bokassa, Mugabe y Assad.

Así, la probabilidad de que Maduro salga por las buenas es muy baja. Solo uno de 27 (Pinochet) ha hecho una entrega pacífica del poder. No es alentador saber que el 50 % de la población mundial vive bajo monarquías o dictaduras. Todo indica que, al paso que va, si no lo sacan por la fuerza, le estará disputando el mausoleo a Chávez en unos años —ojalá pocos— para que lo visiten los pocos venezolanos que queden.

Casi todos los dictadores se han inventado una pantomima democrática que pretende legitimidad. Pero nunca se había podido develar la trampa con tan poderosa evidencia. El insulso pronunciamiento de “no voy, pero estoy” demuestra, una vez más, la comunidad de propósitos. Si no terminamos en la ominosa lista, será por la resiliencia y la dignidad de los compatriotas que todavía prefieren trabajar en lugar de parasitar, y no van a permitir que se acabe con el país por seguir la vacua ilusión del Estado salvador.



martes, 7 de enero de 2025

Estado Todopoderoso

Clasificar las medidas liberales estilo Milei como insensibles ante el sufrimiento humano, se basa en varias falacias:
1- Asumir que se propone suspender las ayudas a los débiles cuando lo que se cuestiona es la eficiencia del Estado. Los sistemas de libre mercado y seguros han demostrado ser confiables para proveer seguridad social.
2- Asumir que hay magia en llamar derecho a las necesidades. Quienes vayan a recibir su pensión en 30 años y se den cuenta que no hay nada ahorrado y que el Estado no da más, podrán juntarse con Argentinos, Venezolanos y Cubanos y contrastar los bellos decretos con la miseria que reciben.
3- Asumir que sin estado no hay nada, y con él, se resuelve todo. La realidad es un continuo en el que se mejora o empeora, en forma lenta y gradual, según todas las posibles combinaciones de sistemas privados movidos por el mercado con sistemas oficiales costosos e ineficientes.
4- Asumir que la planeación central es la solución, cuando invariablemente ha sido un desastre. Unos genios se reúnen y deciden cuántos enfermos hay, cuánto se gasta para curarlos, cual es la educación que se requiere y cómo se entrega, cuánto y cómo se debe ahorrar para el futuro. Pero los cálculos siempre se equivocan y después del jolgorio de unos primeros años en los que se gastan recursos ahorrados, se acaba la fiesta y vienen las penurias.
5- Asumir que por ser implacable, hay terrenos prohibidos para el mercado. No existe mejor control que el pueblo decidiendo libremente lo que hace con sus recursos. La comida, la ropa y el transporte son esenciales y el mercado ha llevado a la baja más espectacular de sus precios de la historia. En cambio, donde interviene el Estado, todo escasea. La doctrina de que solo el Estado es capaz de controlar la ambición y ayudar a los necesitados está en el polo opuesto a la defensa del libre y espontáneo intercambio que abre oportunidades. La una le asigna al estado la protección de los pobres y los reproduce, la otra dice que hay que acabarlos volviéndose ricos.

La búsqueda de la mejor forma de generar prosperidad para todos no es con “inaceptables”. Es analizando resultados reales. No los que imaginamos o deseamos, sino lo que es posible y funciona. Argentina y Venezuela demostraron el incremento de la pobreza con estatismo. Si Milei voltea la torta, habrá ganado ese partido.
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viernes, 27 de diciembre de 2024

Duradera

La expectativa de vida aumentó mucho en el siglo pasado. Aunque hay quienes controvierten, casi todo el mundo está de acuerdo en que los principales factores han sido las vacunas, la disponibilidad de agua potable y sistemas de alcantarillado, la disminución de la violencia (con patrióticas excepciones) y los progresos de la medicina, que redujeron la mortalidad infantil y lograron avances en la prevención, detección y tratamiento de enfermedades crónicas.
En promedio, y para los países desarrollados, aumentó un 3% por cada década. Si a principios de 1900 la expectativa era de 50 años, hacia el final del milenio había subido a 80.

¿Seguiremos en esta tendencia? ¿Ya deberíamos aspirar a llegar a los 100 años?

Un estudio poblacional de gran alcance analizó los últimos 30 años, hasta el 2019, para excluir los efectos de la pandemia, y encontró que la tendencia se ha desacelerado. Parece que hubiéramos llegado a una meseta en la que la lucha contra la vejez ha sido infructuosa. Existen medicamentos nuevos y una gran cantidad de conocimientos sobre lo que significa el envejecimiento a nivel molecular, del ADN y de las células. Pero, a pesar de todo el bombo y las esperanzas, los datos muestran que todavía no hay avances medibles.
Como ha ocurrido a lo largo de la historia, el lenguaje científico es secuestrado por charlatanes que han montado una gigantesca industria basada en las ilusiones de quienes valoran llegar a la vejez en buenas condiciones. Por ahora, ese privilegio es para muy pocos. Solo el 2% de los hombres está llegando a los 100 años, y, si seguimos con la tendencia actual, solo un 5% lo logrará para finales de este siglo.

Si ocurre algún cambio, será consecuencia de investigaciones serias y estudios muy bien controlados en poblaciones grandes. Sin embargo, el auge de la pseudociencia y el progresivo dominio de la industria farmacéutica en la investigación médica, guiada predominantemente por resultados cortoplacistas, no auguran un cambio significativo en esta tendencia.
Es un hecho estadístico que, cuanto más vivimos, más años se suman a la expectativa de vida. Por ejemplo, la expectativa de vida de un joven de 20 años es 75. En cambio, para alguien que ya llegó a los 70, es 85.
Así, la recomendación basada en estadística que se puede dar para vivir más tiempo es: “siga durando”

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sábado, 21 de diciembre de 2024

Telestar

“Colombia atraviesa una crisis económica de gravedad progresiva..se establecen alzas al subir el precio de la gasolina..ha habido fuga de capitales de quienes se sienten perseguidos e inseguros..no se abren nuevos frentes de trabajo porque no se dan las circunstancias favorables para que inviertan los que pueden abrirlos..si lo que quisieran es el bienestar del pueblo Colombiano, están logrando lo contrario..no es fácil acabar con un enfrentamiento de 30 años..el mayor enemigo de Colombia y su democracia es la corrupción..los que viajan por cuenta del estado.. con cualquier pretexto..si nos acercamos a la gente que trabaja y lucha, el balance es favorable”

Son algunos apartes de una columna “Telestar” de Clarita Zawadzki escrita en 1985. Hace casi 40 años, y los comentarios podrían ser perfectamente apropiados para el presente.
Tiene mucho valor repasar lo que escribían los columnistas hace décadas, especialmente para quienes creen que están inventando la pólvora al hacer análisis políticos y sociológicos.

Clarita nació en un periódico, y eso influyó para que desde temprana edad desarrollara una fluidez extraordinaria para escribir. Lo que para la mayoría de los mortales implica un esfuerzo considerable, revisiones y correcciones, ella lo hacía en minutos. Tuvo la paciencia y disciplina de recortar todos sus escritos —que sumaron miles— y encuadernarlos en tomos que mantenía muy organizados. Incluso cuando logró superar el terror al computador, lo que le dio aún más agilidad, se negó al archivo digital “para no llenar el disco duro” y continuó con su práctica de recortar, pegar y encuadernar.
Los libros de papel, tan amados por muchos, se van amarillando y apolillando con el tiempo. Por ello, la labor de escanear, clasificar y publicar todas las columnas de “Telestar” y sus libros ha sido larga y dispendiosa, pero está siendo completada gracias a la ayuda de familiares y amigos. Quienes se apegan al papel sabrán que su permanencia sólo ocurre en el mundo virtual.

Quizá no queden muchas personas que disfruten releer “Telestar”, pero, como demuestro con el fragmento inicial, es valioso confirmar que la historia se repite y que resulta muy instructivo leer una pluma tan ágil y diversa. Los admiradores y los numerosos amigos que tuvo, pueden volver a disfrutar de sus notas en bit.ly/claritatelestar

viernes, 13 de diciembre de 2024

Morir a tiempo

Aunque en países como España un 70% de la población está a favor de la eutanasia, entendida como la muerte asistida dentro de un estricto marco regulado por la ley, el término tiene una connotación herética para una teología insensible al sufrimiento. Por ello, puede resultar valiosa la discusión con quienes creen en la libertad individual y dudan en encender las velas de su torta de cumpleaños cuando piensan en el calentamiento. La sola mención de la muerte en el ámbito familiar genera perturbación y escapismo. Es vista como algo inapropiado y de mal agüero.

Gina Montaner ha escrito un conmovedor libro sobre la eutanasia de su padre, Carlos Alberto Montaner, ese gigante del pensamiento racional que abordó la actualidad mezclándola con apuntes históricos y filosóficos para iluminar la controversia entre socialismo y capitalismo. Fue un columnista que publicaba sin falta en varios periódicos de prestigio internacional y gran difusión. Su demoledora crítica a la dictadura de Fidel Castro solo pudo ser rebatida con el epíteto de "gusano", un insulto que enalteció aún más la importancia de un intelectual honesto, provisto de una argumentación inteligente y bien documentada. Siempre promovió la transición pacífica hacia un régimen democrático que devolviera la libertad a su querida Cuba, de la que había salido muy joven escapando de la cárcel.
Gina describe la firme decisión de su padre de no aceptar el deterioro causado por una enfermedad neurodegenerativa, que iba reduciendo sus facultades y lo conducía a una vida sin dignidad, provocando además un enorme sufrimiento a su familia. Aunque no toca el aspecto económico, no sobra saber que el 50% del gasto en salud de un estadounidense promedio ocurre durante los últimos 15 días de vida.
En su hermoso libro, Gina relata en detalle la lucha contra la burocracia médica y la infinita paciencia que exigen los tiempos de la medicina socializada.

No solo me identifico con los discursos y escritos de este gran pacifista en vida, sino también con su forma de enfrentar la muerte. Siempre he intentado comprometer a quienes me rodean en la ayuda para ese último empujón "cuando deje de ser persona". Montaner fue más preciso: "Quiero morir sabiendo quién soy". Es su mejor legado para quienes creemos, junto a Sampedro, que vivir es un derecho, no una obligación.



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viernes, 6 de diciembre de 2024

Parásitos

Los parásitos invaden un organismo, crecen, se multiplican, y consumen sin aportar. Si las defensas no actúan, no se detienen hasta matar a su víctima; entonces comienzan a morir por falta de sustento o saltan desesperados buscando otro huésped.

La riqueza de las sociedades se puede determinar por el balance entre personas que producen y las que solo consumen.

El capitalismo padece parásitos que viven únicamente de una renta pero en la medida en que no aportan, el mercado los va eliminando. En cambio el socialismo busca multiplicar a quienes creen tener el derecho a recibir sin necesidad de producir. Poco a poco, la generación de riqueza y bienestar se agotan y el organismo-país comienza a desfallecer.
Los parásitos, que al principio chupaban felices mientras el cuerpo estaba gordo y rozagante, terminan peleándose por los restos demacrados hasta encontrarse con los huesos. No les queda más opción que saltar, incluso en maltrechas balsas o por peligrosas trochas, para buscar sustento en otros lugares.

Quienes conciben una sociedad de parásitos no logran entender lo que ocurre. Su mantra ha sido combatir el egoísmo y culpar al mercado por la supuesta perversidad del dinero. Mientras piden sacrificio y austeridad a los demás, justifican moralmente el abuso del poder y disfrutan de una opulencia robada.
A medida que la escasez y la pobreza aumentan, aplican más controles, más prohibiciones, más subsidios y menos libertad, cerrando así el círculo de la miseria. Un sector se dedica a producir, y surge la economía subterránea con un mercado negro que mantiene al famélico organismo con vida, aunque con un dramático incremento de la desigualdad.

Es sorprendente que una teoría diseñada para explicar y resolver la pobreza —que no resistió un análisis de coherencia teórica y que, en la práctica, ha generado tanto sufrimiento— siga colonizando mentes que se niegan a estudiar una realidad tan sencilla de sumar y restar.
Es comprensible que influya en mentes jóvenes que, sin haber trabajado nunca, solo perciben derechos y consideran que todo está mal hecho. Sin embargo, cuando personas maduras repiten esta misma cantaleta, queda al descubierto que el discurso igualitario es una farsa. Lo usan para obtener votos y así ascender a niveles de riqueza que jamás habrían alcanzado con su propio trabajo y talento.

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lunes, 2 de diciembre de 2024

Nukeados

Los americanos que todo lo abrevian, hablan de “nukes”, para referirse a las bombas nucleares. Con Ucrania calentándose muchos han vuelto a revisar los arsenales y el significado de una guerra nuclear, y así calcular cuántas veces se puede destruir el planeta con la “limitada colección” que lucen los 9 miembros del Club de Exterminio. Desde las 20 de Corea del Norte hasta las 5977 de Rusia solo se puede meditar en cuanta estupidez hay que sumar para seguir caminando por el filo del precipicio. Un documental de Hiroshima, es espeluznante. No cabe en la imaginación, multiplicarlo por treinta mil. No puede ser que la suma de todas las arrogancias y ficciones de unos pocos puedan poner a la humanidad en riesgo de extinción.

Pero asusta revisar la historia de barbarie que han sido las guerras. Desde que los primeros grupos de machos inventaron historias para salir a matar al prójimo, primero con palos y cuchillos, y luego con fusiles, cañones, bombas y misiles demostraron que tienen una gran creatividad para mejorar la eficiencia en destrucción y muerte. Con visos de imbecilidad difíciles de creer. Alinear 10.000 jovencitos de un lado, para que se disparan mutuamente con 12.000 que están al frente pareciera de una crueldad inadmisible pero es lo que se sigue repitiendo con tanques, artillería y bombardeos. Buena parte del oficio de la historia, ha sido contar los muertos, que guardan estrecha relación con el tamaño del monumento que sustenta el mito de la “Gloria”. No sea que las futuras generaciones entren en razón y dejen de matarse.

Por un tiempo se pensó que la cadena de horrores se vería interrumpida con la invención de los “nukes” pues su uso no permite terminar en la victoria de un bando sino en un absurdo suicido colectivo, que se extiende a todo el planeta.

Pero ahí están, a un botón que puede activar el dedo inquieto de un enfermo mental que ha decidido creer la elaborada sarta de falacias de su distorsionada mente. ¡Imposible! nos repetimos mientras Kim y Putin siguen blandiendo sus cohetes.

Que la estupidez humana es infinita, ya lo dijo quien sentó las bases físicas para llegar a la barbaridad nuclear. Ojalá haya tiempo para educar en psicopatología y no seguir entregando poder a enfermos mentales, y que ellos puedan desarmar sus juguetes mortales mientras ellas se sientan a dialogar y cooperar.
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viernes, 22 de noviembre de 2024

Mi pueblo

Aunque es improbable que un historiador universal como Yuval Noah Harari haya estudiado o conocido a Colombia, su capítulo sobre populismo en el libro Nexus describe con asombrosa precisión los eventos de los últimos años en el país. El populista cree auténticamente que él es el único que representa a “su pueblo”. Si pierde elecciones, es porque le hacen trampa o tienen al pueblo engañado. Si las gana violando la ley, es una oligarquía que inventa y aplica reglas para usurpar el poder de su pueblo que no está conformado por un grupo de personas sino que es un cuerpo místico, interpretado solo por el infalible jefe. “Ein Volk, ein Reich, ein Fürher”, resume a la perfección el dogma. Quienes no creen o no apoyan, solo merecen ser linchados en las calles porque son traidores que se niegan a entender que solo el líder sabe lo que necesita “su pueblo”, una categoría a la que se entra por el solo hecho de creer en Él. Contar votos se convierte en una necedad ya que es obvio que los explotados son muchos más y solo Él vela por sus intereses.
El culto ha logrado establecer que todas las instituciones de la democracia son una farsa de unos cuantos corruptos quienes conspiran para repartirse el poder. Por eso hay que atacar a la prensa, los gremios económicos, las cortes, las universidades, las fuerzas armadas y el congreso. Ellas promueven un dañino diálogo y crítica que frena el impulso del plan de salvación. Para el populista todas son parte del mismo “pantano que hay que drenar”, para usar términos de Trump, o exterminar para usar los de Stalin o Hitler. En su cínica visión de la sociedad coinciden los extremos en entender toda actividad como una lucha por el poder. Los periodistas, los magistrados e inclusive los científicos no trabajan en la búsqueda del bien común y solo defienden sus intereses para enriquecerse con la explotación del pueblo.
Desprestigiar las instituciones independientes destacando sus ocasionales y evidentes errores, es esencial para la implantación del poder dictatorial populista. Mientras tontos y arrepentidos siguen en la búsqueda del “gran acuerdo”, olvidando que ya se hizo en el 91 y se llama Constitución, el diálogo democrático se va desarmando, en una progresiva centralización del poder que se logra presentar como “conquista popular”, estableciendo el derecho a defenderla con violencia.

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viernes, 15 de noviembre de 2024

Sabiduria ancestral

La inyección verde del COP16 significa que Colombia puede hacerse una reflexión sobre sus valores, la forma de aprovecharlos y convertirse en ejemplo.
Es posible que el trabajo de la “zona azul” no tenga un impacto muy significativo en la biodiversidad del mundo, pero si el entusiasmo de la “zona verde” se estimula y amplifica a todo el país, se abre una gran oportunidad de un desarrollo armónico con la naturaleza.

En contravía del documento aprobado, dudo mucho que eso se logre gracias a los “saberes ancestrales” de los indígenas.
Si es verdad que los grupos indígenas más primitivos no han destruido su entorno, pero más que por sabiduría ha sido por ignorancia. No conocen la imprenta, la agricultura, ni ninguno de los avances científicos que han permitido que la humanidad crezca, se extienda por el mundo y mejore su calidad de vida. Es válido que todo ser humano aspire a una vida sana, una alimentación equilibrada y unas comodidades básicas que no ha generado ninguna sabiduría ancestral. Los indígenas no han dañado la naturaleza porque no han progresado, y llevan unas vidas precarias y dificiles. La gracia es que hayan logrado subsistir los 10.000 años que lleva la humanidad progresando y arrasando.
La sabiduría rescatable es la del conocimiento empírico de algunas plantas medicinales, muchas de las cuales ya han sido estudiadas y diseminadas por la farmacología. Y sin duda sus elementales bases filosóficas de integración y respeto con la Pacha Mama, nos sirven mucho para enmarcar lo que debemos hacer para no seguir destruyendo nuestro entorno.

La oportunidad para Colombia no consiste en imitar a los indígenas y volver a la primitiva vida de la selva. Consiste en usar la ciencia y la tecnología para lograr un desarrollo que mejore la calidad de vida sin dañar el entorno. Legislación fuerte e ideas innovadoras, como muchas de las que se vieron en la zona verde, que permitan parar el daño y recuperar lo dañado. Asumir el costo y el esfuerzo de limpiar ríos y mares, conservar bosques y selvas, proteger la fauna y flora, imponer una agricultura e industria que no afecten el entorno natural.
Si, viviendo la realidad de lo que hemos sido capaces de hacer, logramos sacudir los mitos ideológicos, podremos ir arreglando todo lo que nos ha quedado mal, con un diálogo civilizado y pacifico.
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viernes, 8 de noviembre de 2024

Trumpeados

Es probable que la división de las sociedades en dos mitades casi iguales sea consecuencia del flujo de información por las redes. Al no haber una dirección que guíe, las opiniones se van distribuyendo a lado y lado de una línea imaginaria que las divide. En USA, en Colombia y en muchas elecciones honestas la división es tan exacta que se vuelve problemática, por la dificultad de definir el ganador. Por eso, independiente de la frustración del 50%, los resultados rápidos y contundentes evitan confusión y confrontación. Un conteo muy apretado y demorado, tenía el potencial de degenerar en violencia alentada por quien sin duda iba a gritar “fraude!” e iba a convocar a sus fanáticos a pelear infernalmente. “Fight like hell” fue el llamado en Enero del 2021.
Inquieta la pregunta de lo que pasará con Colombia y lo más probable es que no mayor cosa. Primero habría que explicarle dónde queda y porque no es “Columbia”. Y en cuanto a diferencias ideológicas con Petro, también habría que explicar qué es ideología. Porque Trump no profesa ninguna, excepto el culto a sí mismo y su inmarcesible genialidad. Es un pragmático que solo ve a la humanidad en términos de transacciones, y es su habilidad para sacar adelante negocios lo que vale. Por algo escribió un libro que la promueve como arte.
Así que no hay que temer hostilidad. Él se entendió muy bien con AMLO, Putin, Kim y otros sátrapas, que lo supieron lamber. Con Petro, que ya sacó la lengua, encontrará mucha afinidad. Ambos son narcisos irredentos, desprecian la democracia y sus instituciones, incluyendo el poder judicial y electoral, cuando no les favorece. Ambos son virtuosos de la mentira que usan para sembrar odio y crear divisiones generando desconcierto y relatividad moral y ambos usan turbas violentas para imponerse. Pero sigue siendo incierta su estrategia con una región que considera su patio trasero y a la que le da muy poca importancia.
Con relación al mundo, se debe reconocer que a pesar de su insufrible personalidad, no inició guerras durante su mandato y posiblemente termine la de Ucrania con una oferta que Zelenski no podrá rechazar. O entrega las provincias orientales o se queda sin apoyo. Apretará muy duro a Irán reduciendo los niveles de agresión en el medio oriente.
Contentos o no, Trumpeados quedamos y solo queda apegarse a lo positivo.
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viernes, 1 de noviembre de 2024

Decencia publica

La corrupción y desprestigio, se han convertido en la marca de los políticos, lo que ha llevado a una peligrosa generalización. Si todos son una porquería que solo busca enriquecerse a costa del esfuerzo de quienes trabajamos, se genera desinterés y se cierra el círculo del control de lo público por ladrones. El clientelismo y la compra de votos ayuda a que un grupo que controla un 20 a 30% de la votación, se perpetúe en el poder, gracias a una abstención del 50%.
Cuando los corruptos se perpetúan, se vuelven cada vez más descarados y logran extender sus tentáculos a los frondosos entes de control. Las ciudades, las regiones, los países se van hundiendo cada vez más hondo en un espeso fango del que parece imposible salir, hasta que surgen líderes que logran sacudir la conciencia de los votantes. Es lo que sucedió en las pasadas elecciones de Alcaldes en las 5 principales ciudades de Colombia.

Cali fue un caso particularmente dramático. Después de vivir los 4 peores años de su historia, supo reaccionar y eligió un Alcalde que no solo está blindado contra la corrupción, sino que tiene el conocimiento para gerenciar una Ciudad. Pero la labor es larga y dispendiosa. Mucha gente se imagina la corrupción restringida a unos cuantos políticos. Cuando lleva años, son cientos de funcionarios llenos de mañas y vicios. Corregirlos en pocos meses requiere de un esfuerzo enorme para armar un equipo que se integre a la mística de servir a la comunidad. Aparecen cientos de afectados, que patalean con toda clase de recursos para tratar de preservar sus torcidos privilegios. También hay cientos de abogados dispuestos a demandar a quienes quieren hacer la limpieza y proteger a quienes han envilecido la política.
Los que nunca hemos participado en contratos y componendas con el estado, debemos apreciar el esfuerzo de quienes están dispuestos a dejar sus vidas tranquilas y organizadas en el sector privado para tratar de sobrevivir en una cueva de víboras.

Que personas como Alejandro Eder y Alberto Hadad y seguramente muchas otras cuya historia debería promoverse, dediquen tanto esfuerzo e interés por manejar lo público con honestidad, asumiendo riesgos, persecución y odios tiene que generar admiración y reconocimiento. Solo así, se podrán motivar a nuevas generaciones a ver lo público con decencia e involucrarse.

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martes, 29 de octubre de 2024

16 Conferencias

Que 16 veces hayan sido capaces de reunirse representantes de casi toda la humanidad a discutir las medidas que hay que tomar para preservar el planeta con su diversa fauna y flora, es muy esperanzador.
Después de entender el enorme esfuerzo y dedicación que implica organizar esas reuniones y aplaudir el trabajo de Gobernadora, Alcalde y todo el equipo implicado, se pueden poner en perspectiva las críticas. Puede ser cierto que hay más literatura que hechos o que muchos incumplen los pactos, pero el solo hecho de que sean capaces de reunirse, dialogar y pensar en el bienestar universal es un enorme avance. Porque es con la suma gradual y paciente de pequeños aportes, ideas e innovaciones que se logran superar las dificultades. Entendiendo los avances previos y construyendo con un diálogo civilizado la progresión. No es con visiones apocalípticas, producto de información incompleta que entra a una mente turbada por un Marxismo mal reciclado, que concluyen que hay que arrasar con todo, para poder crear su imaginario mundo feliz.

Independiente de que tanto le aporte al mundo este esfuerzo de tantos en Cali, es indudable que la ciudad sí se ha beneficiado. Más importante aún que el transitorio provecho económico directo, es la recuperación del espíritu cívico y de comunidad que se genera por la confianza en sus dirigentes. Muy significativo para una ciudad que hace muy poco fue símbolo de vandalismo, violencia y desgobierno que llevó a que muchos de sus talentos la abandonaran.
Lo que se ha logrado en la zona verde es prueba irrefutable de que con seguridad y orden se avanza en civilización y bienestar para todos. Recuperar las calles para los caminantes, sacando los vehículos, es un acierto que ha sido probado en innumerables pueblos y ciudades del mundo. Los pocos ensayos tímidos que se han hecho en Colombia, como Cartagena y Villa de Leyva han sido un impulso para el comercio, el turismo y la calidad de vida.

Sacar los carros del centro y de San Antonio ha sido un clamor de muchos años de quienes han tenido la experiencia de ver iniciativas similares y experimentar sus beneficios. Si se hace en forma planeada y organizada, integrando los vendedores ambulantes a la solución, se puede convertir en un ejemplo que se disemine a otros sectores y otras ciudades y se convierta en modelo de ciudad sabrosa de vivir.
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sábado, 19 de octubre de 2024

La Ilusión de la información

Desde la transmisión oral, pasando por la invención del papel y la escritura, la imprenta y luego la radio, el telégrafo y la televisión, siempre se tuvo la ilusión que entre más fácil acceso a la información, más nos íbamos a acercar a la verdad.

Nada más lejos de la verdad.

Internet sí que subió las expectativas. Con un pequeño aparato accesible a todo el mundo (hay 8.5 billones de celulares para 8 billones de humanos), al tener disponible toda la información que se ha generado a través de la historia, íbamos a encontrar comunidad de propósitos.
Pero resulta que son las fantasías lo que más fácilmente se ha diseminado a través de la historia y según Harari, es precisamente esa capacidad para inventar historias la que nos ha permitido ser la especie dominante en el planeta. Entre más fantasiosa, más fácil se disemina, lo que permite la colaboración de millones logrando avances, que grupos pequeños no serían nunca capaces de llevar a cabo.

Las cuatro fantasías más efectivas han sido las religiones, las naciones, el dinero y las corporaciones. Son producto de la imaginación y sería imposible hacérselas creer a otra especie. A un inteligente delfín no se lo podría convencer de inmolarse porque va a ir al cielo acuático donde lo esperan 99 delfinas virgenes. A un avispado elefante no se le podría decir que pare su migración porque va a cruzar una frontera. Ningún chimpanzee cambiaría un banano por un billete de 100 dólares. Y ninguna hormiga llevaría hojas a otro hormiguero que pertenezca a la misma corporación.
Pero los humanos si nos creemos esos cuentos y gracias a eso hemos podido cooperar en grandes números y dominar el planeta.
Eso lo saben muy bien quienes logran diseminar historias sencillas que la gente quiere oír aunque nada tengan que ver con la verdad, que es elaborada y difícil de entender. Por eso las mentiras simples y bien empacadas tienen tanto éxito y su diseminación por redes sociales es tan rápida.
El fácil acceso a la información ha sido mucho más efectivo para diseminar mentiras y crear tribus enfrentadas que para conocer la verdad y promover el bienestar.

Hemos logrado acumular gran poder pero no gran sabiduría y si no logramos un equilibrio entre la libertad para acceder a información y la dispendiosa búsqueda de la verdad, tendremos que sufrir cada vez más conflictos.

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martes, 15 de octubre de 2024

Empresas sociales

En medio de las críticas que les llueven a libertarios como Milei, hay que rescatar la revalorización de los empresarios. Ha sido muy bien visto por cierta arrogante intelectualidad universal, despotricar de las empresas, sus triunfos, su crecimiento y sobre todo sus dueños. Cuando son muy exitosos, sólo reciben reconocimiento en “lo social” si crean fundaciones que suelen ser mucho más eficientes que el Estado a la hora de ayudar a los necesitados. Se ha logrado distorsionar el lenguaje para que empresario sea sinónimo de avaricia, ambición desmedida y explotación. Por eso vale la pena mirar lo que significa la contabilidad de las empresas. Aunque los datos pueden variar, los siguientes son datos típicos.

El 30% de la facturación se va en nómina, es decir empleo digno y bienestar para la sociedad. Un 40% se va en insumos y proveedores, lo que representa también dinero que se le entrega a la sociedad en forma muy distribuida.Un 20% puede representar, servicios, planta, costos de venta, distribución, mercadeo. En suma, el 90% del dinero que le entra a una empresa recircula y se le devuelve a personas que participan en su actividad. Si le va bien suele dejar un 10% de utilidades de las cuales un 40% van para el Estado, lo que constituye otro aporte solidario a la sociedad.
Así que la empresa típica puede quedar con un 5 o 6% de toda su actividad económica para entregar a quienes han aportado su capital, tomando un riesgo para generar un producto o un servicio.

Mirar estas sencillas cuentas, casi universales, demuestra que la acción más “social” y más compasiva con una comunidad, es favorecer la creación de empresas. Lo que se logra es mover el dinero de manera que una gran parte vuelve a la sociedad que paga por los productos o servicios que se generan.
Como no se ha inventado una forma más eficiente de generar riqueza e ir acabando con la pobreza, los gobiernos que entienden esta sencilla dinámica económica, se dedican a proteger e impulsar a los empresarios de todos los tamaños, conduciendo a sus países a la prosperidad con mejoria dramáticas en la inequidad.
Los que no lo entienden, se dedican a perseguir, regular, acosar y dificultar la vida de los empresarios, logrando que pierdan interés en su comunidad y se lleven su capital, ideas y talento para otro lado. Es la fórmula perfecta para generar pobreza.

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