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domingo, 30 de noviembre de 2025

Farsa socialista

La riqueza y los privilegios que rodean a los “elegidos por el pueblo” desmontan de entrada cualquier sustento moral de su cruzada contra la pobreza. En cuanto llegan al poder, ellos y sus allegados se convierten en parásitos de lujo: mansiones, escoltas, caravanas de camionetas blindadas, aviones y banquetes con los mismos capitalistas que decían odiar.

Quienes aún se asombran por la habilidad que han mostrado para tomarse el poder, deben admitir que lo han hecho con persistencia. No por mérito, ni trabajo, ni conocimiento —eso lo desprecian—, sino por relecturas rancias de un marxismo fósil. Su recurso no es producir, sino fabricar una narrativa de catástrofe que promete un futuro utópico. Pero todo se revela cuando, ya en el poder, superan los sueños del más ambicioso oligarca.
Nunca fomentan el trabajo: al contrario, lo castigan. Obstaculizan al sector productivo bajo el pretexto de aplicar un modelo “generoso”. Halagan al que quiere vivir del trabajo ajeno y castigan al que quiere vivir del propio. Los jóvenes, obligados a ceder la mitad de su esfuerzo al Estado, terminan por desmotivarse, producir menos o emigrar. El sector privado se encoge, mientras los pocos que resisten cargan con más impuestos. Es un desastre, sí, pero no un accidente: es el plan.

Cuando toda la energía de un gobierno se enfoca en castigar al que produce, expropiar al que ahorra y predicar el igualitarismo como dogma, se destruye el motor de la creación de riqueza: el trabajo disciplinado y creativo. Lo reemplazan por el ideal del subsidio perpetuo, financiado por un Estado imaginario que reparte milagros sin producir nada. Los promotores del adefesio se sorprenden con la pobreza generalizada, pero poco les importa porque ellos han logrado posicionarse en el curubito y a “su pueblo” lo mantienen aturdido con el discurso de la dignidad y un futuro próspero que nunca llega.
Los pocos que aún quieren emprender huyen. Los promotores del parasitismo exhiben a Europa como ejemplo, sin explicar que primero fue rica gracias al trabajo, la libertad y la responsabilidad y hoy enfrenta crisis fiscales, sistemas pensionales insostenibles, una fuerza laboral reemplazada por inmigración… y algo peor: generaciones jóvenes educadas en la idea de que esforzarse no vale la pena. Para qué trabajar, si papá Estado está obligado a resolverlo todo.
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sábado, 30 de marzo de 2024

Patear al Estado

Un complemento que desarma la teoría que sustenta la pobreza en abandono del estado, se puede ver en la comunidades que no solo han evitado quejarse del abandono, sino que cuando el Estado se ha aparecido, lo han sacado a escobazos.

En los 70s un campesino agudo de Boyacá descubre lo que vendría a llamarse Monquirasaurus Boyacensis, conocido en la región como “el fósil”. Una vez hecha la limpieza e identificación inicial, aparecieron funcionarios del gobierno central a tomar posesión y administrar el extraordinario hallazgo, único en el mundo. La comunidad de Monquirá resolvió que estaba en capacidad de administrar y explotar el fósil y están orgullosos de no haber recibido ayuda del estado ni de nadie. “Esto es nuestro y de todos Ustedes que pagan la entrada y nos han apoyado” expresan con ejemplar dignidad en un bello museo donde exhiben sus más de mil piezas, con la asesoría científica de universidades y expertos.
No requirieron Estado Benefactor haciendo grandes inversiones mal hechas con el consabido porcentaje en el bolsillo de los políticos. No buscaron donaciones de grandes empresas. No invitaron multinacionales de turismo. Simplemente manejan sus recursos con honestidad y han sido capaces de reinvertir sus utilidades para mejorar. Todo esto gracias a la sencilla y mágica fórmula que combina seguridad con libertad de empresa y los ha llevado a ser reconocidos con el tercer lugar del mundo en turismo acogedor. Un ejemplo entre cientos de una región que ha logrado en forma gradual una prosperidad, bienestar y equidad envidiables.
“No los necesitamos” es lo que Antioquia le grita al oído a un Estado que se cree todopoderoso.

Que contraste con el Cauca subvencionado y violento que se arruina a punta de bloqueos y protestas estimuladas por un popular agitador.
Que despiste del neo-socialismo tropical que busca parecerse a las socialdemocracias europeas cuando su éxito lo están logrando es con austeridad del estado, reducción de subsidios, privatización y liberación de la economía, después de haber experimentado el deterioro generado por el socialismo protector. Logran ignorar que el 75% de las exportaciones de Noruega son petróleo y gas. El cuento de un sabio estatizador inspirado en los nórdicos, solo sirve para arrullar a los ilusos que creen que la pobreza se acaba con discursos grandilocuentes.
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viernes, 1 de marzo de 2024

Abandono del Estado

La escena se repite siempre con precisión: ocurre un desastre natural, llegan las cámaras y le caen con el micrófono a un grupo que remueve escombros: “perdimos todo pero aquí estamos trabajando y vamos a reconstruir” contesta el personaje en un país desarrollado.
Si el grupo está sentado, nadie hace nada y lo que se oye es “seguimos esperando la ayuda del gobierno”, seguro está en un país pobre.

Según el Capitán Estrella, el litoral pacifico es pobre por abandono del estado. Y como en sus paseos no se unta de pobreza y no ha pasado por África, India, Sri Lanka o el sudeste asiatico, decreta que es el único litoral del mundo pobre. Si visita Malindi, encontrará un perfecto calco de Buenaventura.
Explica que los esclavos fueron forzados a migrar a zonas apartadas. Que los abusos de la colonia dejaron a indígenas y afros de Latam, y en una miseria de la que no se han podido recuperar en dos siglos.

Pero cómo se explica el fenómeno de Alemania y Japón al perder la guerra ? Destruidos, diezmados, desmoralizados y humillados. Y en 30 años se reconstruyeron convirtiéndose en potencias económicas.
El milagro no lo obró ni la caridad de los vencedores ni el estado magnánimo. La gran diferencia está en la cultura. Cuando cada persona se siente responsable de su destino y se convence que es a través del trabajo duro y disciplinado y el ahorro que va a mejorar, la sociedad entera mejora. Cuando lo que se transmite de generación en generación es la ley del mínimo esfuerzo para sobrevivir y el cultivo de la esperanza por la ayuda externa, se eterniza la miseria. Hay cientos de ejemplos de quienes logran sacudirse la cultura en la que nacieron y con dedicación y esfuerzo, salen del ciclo de pobreza y desesperanza, sin ayuda de nadie. Esos son los ejemplos que hay que diseminar y esa es la cultura que hay que enseñar. La educación sin cambio cultural, no sirve. Mientras haya personajes prepotentes con poder que interpretan la evolución social al revés y lo único que ofrecen es más asistencialismo, y no seguridad y confianza, la pobreza será cada vez peor.

Los indígenas de Canadá, reciben en compensación por el maltrato histórico, toda clase de subsidios del Estado. El resultado: alcoholismo, drogadicción, obesidad, diabetes, suicidios y nula productividad. Toda una comunidad arruinada por el asistencialismo estatal.