viernes, 21 de abril de 2023

El negocio de la Salud

Coinciden la Ministra Corcho y varios líderes de agremiaciones médicas en que la Salud no debe ser un negocio, mientras se rasgan las blancas batas que certifican su abnegación y altruismo.

No perciben la contradicción quienes han fundado y dirigido centros de atención en salud, que existen y han perdurado, gracias a que son un negocio. Es decir se manejan con eficiencia y llevan cuentas para asegurarse que el dinero que entra sea más que el que sale. Sabemos además que no es el gran negocio que se cacarea, y que el 65% del margen se reinvierte en salud ya que ese es el porcentaje de prestadores que son fundaciones o públicos. Pero así sea un negocio que da utilidades para repartir entre quienes aportaron sus recursos a una empresa de salud, el fenómeno es muy positivo, porque está muy probado que el estado no tiene ni el capital ni la capacidad para gestionar todos los servicios del país. Los sistemas de Salud estatizados como el Inglés y el Canadiense, están haciendo agua desde hace años y por más manipulación que se haga de la información, la crisis ya es evidente. Para no hablar de la muy cantada fábula del modelo cubano. A quien la siga repitiendo como loro entrenado, le recomiendo que cuando se enferme, se vaya sin dólares, no a las clínicas de la élite de Habana sino a un hospital periférico y busque atención. Y que cuando vuelva, si sobrevive, cuente la verdad.

Entonces, lo razonable es permitir y celebrar que la salud no solo pueda, sino que deba ser un negocio, porque ocurre lo que se da en el resto de la economía: atrae capital, crece, hay competencia, los servicios mejoran, se amplían y cada vez cuestan menos.

La diseminación de la ideología del “derechismo”, que se resume en que todo el mundo tiene derecho a todo, ha logrado darle a la palabra “negocio” una connotación fea, muy cercana al robo. Si alguien hace negocio con algo, es porque se las ingenia para esquilmar a los demás. No caen en cuenta que esa visión se deriva precisamente de los negocios en los sistemas estatizados, donde las empresas no prosperan porque sean bien manejadas y eficientes, sino porque están enchufadas al poder y florecen en un ambiente de comisiones, corrupción o franca delincuencia.

La libre empresa involucra competencia, ética de negocios y el respeto a un marco legal complejo que regula las relaciones entre ellas, los clientes y el estado.

En los 40 años que llevo lidiando con el sufrimiento de la oscuridad, he visto como la libertad ha dado a luz a unas 30 Clínicas de Oftalmología privadas en todo el país. Allí donde el Estado no proveía ni los más básicos servicios de salud visual, grupos de médicos aportaron su patrimonio asumiendo enormes riesgos y han logrado posicionar la oftalmología Colombiana en la vanguardia, atrayendo con su calidad y bajos precios, enfermos de muchos países. A pesar de una densa maraña de requisitos y regulaciones, le han devuelto, mejorado o preservado la visión a millones. No solo no han recibido aportes del estado sino que han contribuido miles de millones en impuestos, y atienden la población desprotegida o mal atendida por el sistema. ¿Seremos tan ciegos de creer que esto es lo que hay que corregir?

domingo, 16 de abril de 2023

Plan B (23105)

Muchos se preguntan con desesperación, qué hacer? Vamos a tener que contemplar, tristes y pasivos, como se van desarmando las instituciones, cómo se dilapidan los recursos que todos le damos al estado, cómo funcionarios ineptos o ignorantes chambonean en sus respectivos campos? Tendremos que aceptar que el país se deteriore y siga el camino de Cuba, Nicaragua y Venezuela, solo porque un 15% de los aptos para votar se dejaron confundir por un discurso promesero y engañoso uniéndose a ese 10% que siempre ha creído en el paraíso estatal socialista?

Es cierto que en los regímenes presidenciales, el ejecutivo tiene mucho poder y le queda fácil usarlo para imponer su ruinosa agenda. Pero también hay que entender que no tiene todo el poder ni tiene poder para todo. Ahí están Perú e Israel. Está el Congreso con partidos que reaccionan y pueden controlar más en la medida en que los votantes presionen a los elegidos, Están las cortes, infiltradas por agentes con línea política, pero aún así, hay muchos que tienen una estructura jurídica sólida y entienden su papel en la protección de la democracia. Está la prensa que puede ser comprada, amenazada, y también ha sido pacientemente sembrada de cuadros políticos que poco honran la neutralidad de la profesión. Pero sigue habiendo muchos medios serios que conocen su compromiso con la verdad. Y estamos los millones de ciudadanos. Al menos 25% que no comparten la visión del régimen. Un 15% que ya están arrepentidos o lo van a estar y un 50% de apáticos, susceptibles de ser motivados.

Así como un 10% logró hacerse al poder usando hábilmente la mentira, el engaño y la desazón que genera la violencia, el 25% se puede proponer recuperarlo tratando de influir en el 65%. Por eso es indispensable entender que en la democracia el poder lo tiene la gente. La que votó por unos personajes que deben estar a su servicio. Y si eso no ocurre, hay que reaccionar con vehemencia, sin violencia. Si todos los asustados, deprimidos, desesperanzados, los que están mirando más allá de las fronteras, caen en cuenta que su plan B está aquí, creyendo en su tierra, en la gran mayoría de compatriotas que trabajan honradamente, defendiendo su empresa de los intentos confiscatorios, destapando el nepotismo, amiguismo, los abusos, apoyando a los funcionarios que entienden el valor de la libertad y pueden frenar el deterioro y reconociendo que tienen el poder de participar opinando, educando y defendiendo su trabajo, creyendo en el valor del esfuerzo personal, se le abrirá un camino a la Libertad.

Satyagraha (satiagraja) o el poder de la verdad, llevó a Gandhi a enfrentar al poderoso imperio Britanico sin invocar ni un solo disparo. Se fueron, convencidos que eso era lo mejor para ellos. Siendo muy activos en la diseminación de la verdad se logrará un mejor destino para el país y los incapaces se convencerán que los resultados de su pobre gestión les podría generar muchas dificultades en el futuro.

Los Venezolanos que vinieron buscando libertad, no pueden creer que están oyendo el mismo discurso que los llevó a la ruina, aunque reconocen una sociedad más comprometida con el destino de su país y mejor estructurada para evitar el desastre.


Numeros Climaticos (2398)

Hay temas que afectan a todos y por su importancia, la discusión debería hacerse con hechos y datos. Que los datos, obtenidos de la forma más objetiva posible y corroborados por múltiples fuentes, se usen para hacer un aporte válido a las iniciativas cuyos resultados puedan ser medibles y comprobables.

Es lamentable, que aun en temas de interés universal, prevalezca un enfoque ideológico abstracto, basado en lecturas y teorías revaluadas, con propuestas comprobadamente erróneas, que sirven solo para generar desesperación al presentar la visión catastrófica de “el capital, llevando al fin de la humanidad”

Hay que empezar por reconocer que un altísimo porcentaje de quienes se ocupan del cambio climático, han comprobado que si es inducido por la actividad humana y que eventualmente puede llevar a catástrofes, generando muerte y sufrimiento sobretodo en las regiones más pobres.

Para contribuir a una discusión racional, aporto aquí algunos números extraídos de las fuentes más confiables.

51 billones de toneladas de gases efecto invernadero, es lo que recibe la atmósfera.

0 es el efecto neto al que se debe llegar. No quiere decir 0 emisiones, sino que se deben llevar las emisiones a un número similar al de las captaciones.

28 años es el plazo que hay para lograrlo, siendo éste un número muy controvertido.

1.5 grados es lo que aumentaría la temperatura, generando subidas en el nivel del mar con extensas inundaciones en regiones costeras bajas.

1.7 trillones de dolares o 2% del PIB mundial (2020), es lo que el mundo tiene que invertir en nuevas tecnologías, baterías más eficientes, sistemas de captación, energías renovables, y producción de hidrógeno líquido.

3% de los 57 trillones que se tienen ahorrados en los fondos de pensiones del mundo es lo que este gasto implica, lo que lleva a preguntarse el sentido de acumular recursos para pensionarse en un mundo cada vez más invivible.

14% del PIB mundial fue lo que los gobiernos gastaron para enfrentar la pandemia y sus consecuencias económicas. El 14% de esa suma no parece mucho para “salvar el planeta”. Y en realidad lo que se salva es nuestra existencia. Yuval Noah sugiere que al planeta no le importa si ésta especie, escasa en “sapiens”, se agrega a la larga lista de extinciones.

½ trillón es lo que los gobiernos gastan anualmente en subsidios a las industrias fósiles.

2.4% del PIB mundial es el costo anual de la comida que se pierde, lo que indica que con solo mejorar la logística de la cadena alimentaria, se tendrían los recursos.

Estos números bien entendidos, permiten tener una visión optimista, ya que hay el capital, que combinado con libertad para la inventiva y la creatividad, podrá generar las soluciones. Esto se daráá en una economía de mercado que dirige los recursos a las propuestas más costo eficientes y no en una economía estatista y centralizada, en la que un sabidillo omnipotente, le dicta a “su pueblo” lo que hay que hacer. Maersk y los daneses están convirtiendo todos sus buques, que representan el 20% del transporte marítimo mundial, a hidrógeno líquido, producido con energía de turbinas eólicas en altamar. Un ejemplo de las miles ideas que nos llevaran a “net 0”.



La Calle (2391)

“La calle” es uno de tantos sofismas que el lexicón Colombiano ha incorporado exitosamente, para promover y justificar la violencia en las ciudades e implantar la oclocracia o democracia de los patanes.

Los sistemas democráticos han incluido en sus mecanismos de control y balance de poder, el derecho a la protesta y aunque la democracia funciona con elecciones en muchos niveles y votaciones para muchos temas, ha previsto esa válvula de escape. Un Presidente es elegido por mayorías y en teoría todos deberían respetar ese resultado y esperar a la siguiente elección para expresar su apoyo o descontento con su ejecución.

Pero la impaciencia con los errores y los escándalos, los abusos de poder y la corrupción, que acompañan como demonios maléficos la gestión de todo mandatario, lleva a quienes perdieron la elección y unos cuantos arrepentidos, a salir a la calle a expresar su descontento. Con frecuencia toma la forma de una marcha en grandes avenidas y plazas de las ciudades. Si son pacíficas y civilizadas, y tienen un límite en el espacio y el tiempo, no pasan de ser una molestia para quienes no participan y un llamado de atención al gobernante.

El problema surge cuando “la calle” es la estrategia de unos pocos que pagan e impulsan focos de violencia, destrucción y bloqueos a la libre circulación, con el fin de intimidar a la gran mayoría de ciudadanos pacíficos e imponerles su voluntad. Ha sido la estrategia dictada desde el foro de San Pablo y aplicada con gran éxito en toda latinoamérica. Los promotores de este ardid se presentan siempre como los moralistas de la equidad y los liberadores del pueblo. Saben que su ideología no tiene apoyo y que solo la pueden imponer con engaños y a la brava.

No es posible encontrar en la historia ninguna excepción a las reales motivaciones de quienes se apropian de esta dialéctica Marxista salvadora. Una vez se adueñan del poder, los niveles de corrupción aumentan exponencialmente, como ya estamos viendo en Colombia. Se forma, allí sí, una verdadera oligarquía que se apropia de los recursos del Estado y de todo lo que puedan abarcar y los reparte entre familiares y amigos. Su obsoleta visión de las relaciones económicas y sociales conducen al empobrecimiento generalizado. En la medida en que toman conciencia de la ausencia real de apoyo popular, confirman que es solo con la perpetuación de la violencia que pueden defender el trono. La gran masa de ciudadanos pacíficos no debe caer en la trampa de “la calle” donde siempre la tienen perdida, ya que no tienen voluntad ni capacidad para el enfrentamiento físico. Hay muchos recursos pacíficos que se pueden movilizar para demostrar y exponer lo que está ocurriendo. Con la gran ventaja de que no hay que armar un tinglado de mentiras ya que solo basta con develar la verdad. Lo que se debe hacer es concentrar toda la fuerza en denunciar trampas y mentiras, destapar todas las corruptelas y robos, movilizar todos los grupos sociales que no están participando en la piñata del Estado e implementar todas las estrategias legales posibles para impedir la instalación de un Rey Eterno.

Paz Femenina (2384)

El movimiento de liberación femenina ha sido una de las transformaciones sociales más rápidas y radicales de la historia. Convertir en seres humanos activos, participantes y prósperos a la mitad de la población mundial es algo que no ha logrado ninguna ideología, ninguna guerra o ningún otro movimiento político.

Iniciado en la segunda parte del siglo 19, ha tenido varias etapas de efervescencia en las que las mujeres ganan cada vez más espacio. Desde luego que no se puede celebrar que sea un fenómeno universal, ni que este completo, pero sí ha afectado a la mayoría de las mujeres del mundo con una positividad variable.

Ningún sociólogo o historiador ha producido una teoría convincente de por qué la mayoría de las tribus del mundo fueron dominadas por machos. La hipótesis de la fuerza física no se correlaciona con la realidad en donde los poderosos no suelen ser campeones de lucha o boxeo. Y más bien la superior capacidad de las mujeres para expresar empatía y establecer redes sociales positivas han debido darles una ventaja. Lo mismo podría decirse de su esencial rol en la maternidad, el cuidado infantil y por tanto la preservación de la especie.

Son muy pocas las sociedades donde ocurre predominancia matriarcal. En humanos se han estudiado grupos en Sumatra y los Mosuo de China y no hay duda que funcionan mucho mejor. En animales están las ballenas orca, las jorobadas, los elefantes y los bonobo, primates muy cercanos. En todos los casos, el liderazgo femenino determina organizaciones sociales equilibradas, pacíficas y cooperadoras.

Pero además, no es sino repasar cómo han logrado las mujeres la posición social que ahora tienen. Ciertamente no ha sido por la generosa gracia de los hombres que las han invitado con buenos modales a participar. Ha sido con un compromiso decidido y un trabajo activo, que ha excluido casi por completo la violencia en sus 150 años de actividad. Algo inconcebible para los machos que siempre han pretendido que los logros sociales solo se alcanzan con sangre. Se vanaglorian de la carne quemada, de los cuerpos despedazados, se condecoran según el número de muertos y la destrucción que han logrado. Tanto en la concepción y ejecución de los horrores como en las posteriores felicitaciones, estatuas, conmemoraciones, monumentos, poco han participado las mujeres. Y para todo el sufrimiento que han generado, muchos de los logros han sido pírricos o ridículos.

En cambio la transformación social lograda en forma pacífica por el movimiento femenino, ha sido una verdadera revolución.

Si de verdad se busca Paz Total, lo que deberían hacer es entregarle su manejo a las mujeres, en ambos bandos. Si se quiere de verdad reducir la corrupción a sus justas proporciones, la solución es darle el manejo de los recursos a las mujeres. Han probado sin lugar a dudas, que saben utilizar la no violencia activa y lograr resultados. La gran mayoría lo van a hacer bien, sin ese instinto depredador de los gorilas que todo lo quieren abarcar. Pero hay que aceptar que, aquí también, hay excepciones en las que la ineptitud mezclados con la ignorancia y el envanecimiento, unen a facciones opuestas, en la oración por la salud del Presidente.

domingo, 19 de marzo de 2023

Liderazgos Fatales (2377)

Hace 75 años Adolfo Hitler se pegó un tiro y pidió al último guarda que lo incinerase y enterrase con Eva, a la salida del bunker. No quería que su cuerpo se convirtiese en el espectaculo macabro que había protagonizado Mussolini. Muchos politólogos de la posguerra quedaron convencidos que un Narciso loco e irracional, nunca más iba a desacomodar el mundo.

Los horrores que siguieron, se consideraron exclusivos de tiranuelos de tercer mundo. Pol Pot en Camboya, Mao en China, Castro en Cuba, Sadam en Irak, Idi Amin en Uganda, Kadafi el Libia, los tres Kim en Corea del norte, Chavez-Maduro en Venezuela, para mencionar sólo los más horrendos. Algunos fueron linchados, otros exiliados y varios murieron cómodamente en el poder al que estaban atornillados. Compiten en los libros de historia por el número de muertos que generaron en sus guerras internas y externas, las hambrunas, los desplazamientos, las migraciones.

Si se dispone de la paciencia para revisar el discurso de todos, resultan una serie de patrones comunes que comparten con Hitler, Mussolini y muchos otros enfermos mentales que han conquistado el poder, precisamente en virtud de un narcisismo desorbitado. Han subido con elecciones o golpe, diseminando la mentira de un país desastre. Todo está arruinado y el narciso es el único que tiene la fórmula mágica, pero siempre hay un enemigo que daña los planes, por lo que hay que combatir, encarcelar, liquidar o expulsar. Las fuerzas armadas se doblegan hasta convertirlas en policía secreta al servicio del régimen, y en paralelo se organizan milicias (paracos que llaman por acá) leales al líder. Se controlan precios y se manipula la moneda, para esquilmar a todos los que tengan algún poder económico, y se reparten dádivas, siempre a nombre del salvador. Los políticos, si adulan, concentran todos los privilegios económicos. Los críticos se compran o silencian. A los empresarios se los deja operar con la cabeza agachada. El guión se repite con precisión para desgracia y sufrimiento de los súbditos y la gloria, que a veces parece eterna, del iluminado. Invariablemente se ha tratado de mentes, que no pasarían sin diagnóstico en la primera hora de un examen psiquiátrico. A estos prudentes profesionales se les prohíbe por ley referirse a la salud mental de los presidentes. Y así ha ocurrido lo que nadie creía posible. Otra vez narcisos desquiciados en posiciones de gran poder, con el dedo en el botón nuclear. Putin logra con éxito, convencer a millones con su discurso egocéntrico plagado de falacias, que invalida todo lo que se salga de sus designios.

Después de años de un relativo equilibrio, el espectro MAD vuelve a asustar al planeta. Destrucción mutua asegurada o LOCO por sus siglas en inglés.

Un país en el norte de Suramérica, vive su drama, gracias a la misma enfermedad. Después de 20 años de estabilidad y prosperidad, comienzan a caer todos los indicadores. Siempre ha sido la pasividad de la sociedad la que permite que los neotiranos vayan acabando la democracia en forma lenta y decidida. Cuando una gran masa empobrecida y engañada se da cuenta que todos los poderes estan concentrados en una élite corrupta, ya no hay nada que hacer.

viernes, 10 de marzo de 2023

El espejismo de la prevencion (2370)

Aun los más críticos con la Reforma de Salud, le reconocen un aporte en prevención. Imbuidos de la popular presunción de quien cree que llevando una vida saludable, comiendo frutas y verduras, sin sobrepeso, evitando el humo, carnes y carbohidratos procesados, haciendo ejercicio y meditando, logra esquivar los demonios de la enfermedad.

Es cierto que todo lo que se conoce como dieta sana ayuda a prevenir un pequeño grupo de enfermedades que afectan a muchos y pesan en los costos de cualquier sistema de salud. Pero hay muchísimas que no son prevenibles y van a ocurrir independiente de cuántos centros de cuidado primario se tengan o cuantas visitas domiciliarias se hagan. Para esas, pesa mucho más el diagnóstico temprano y el tratamiento especializado, que poco ocurren en los sistemas estatizados, por las barreras y filtros de la atención en la que todo se regula. Si fuese verdad que la población cubana es más saludable, es muy seguro que se deba al ayuno prolongado ya que han sabido evitar la abundancia que produce el odioso mercado. Los médicos con formación muy elemental, garantizan también reducción de las enfermedades por la vía de no hacer diagnósticos complejos. Invento que ya se está probando aquí con la reducción de delitos usando el artilugio de cambiarles el nombre.

Las acciones preventivas válidas y probadas, tienen una montaña grande e indiscutible de evidencia. No se requieren “comités interinstitucionales” ni mucha sapiencia médica para reconocer que el agua potable, el alcantarillado y las vacunas han sido las medidas que más han contribuido a la salud pública. Y no hay que producir o importar más medicos para enseñar los daños producidos por el cigarrillo, el alcohol o el sexo inseguro. A un costo mucho menor, se pueden usar redes y tecnología para enseñar las bases elementales de medicina.

Un sector en el que Colombia ha progresado mucho, desde la ley 100, ha sido la prevención de enfermedades y accidentes laborales, donde lo que se ha logrado ha sido con la ejecución de normas de sentido común.

Y dos determinantes que llenan las urgencias y hospitales son la violencia y los accidentes de tránsito. Se controlan con políticos honestos que sepan leer el escudo de Colombia: libertad y orden, y expertos que sepan diseñar y regular las redes viales para evitar una mortalidad que es 5 veces superior a la de países organizados.

Dos áreas que sí son del ámbito de la Salud en las que tenemos mucho por mejorar, son la vigilancia epidemiológica de infecciones y la ambiental. Volver realidad el anhelado plan de un sistema único de historia clínica digital es primordial y se complementa con la tecnificación y actualización a estándares internacionales de laboratorios de microbiología y bioquímica. Se requiere una vigilancia ambiental moderna y estricta controlando la calidad del agua, la comida, el aire, y la exposición a químicos y toxinas.

Ninguno de los avances en prevención y salud pública, tienen que ver con construir los centros de salud donde vamos a estar obligados a consultar. Sería muy útil que quienes se creen el cuento de la prevención con médicos visitando casas, concreten qué es lo que van a prevenir y como.

domingo, 5 de marzo de 2023

Numeros en Salud (2362)

Quien haya revisado el proyecto de reforma a la Salud, habrá reconocido que los números escasean. Muchas de las propuestas se derivan de concepciones ideológicas desconectadas de la realidad financiera. Hago aquí una contribución basada en cifras del 2021 que Visión Estratégica, Valora y El Colombiano publicaron en agosto del 2022, sobre las 1000 empresas más grandes del país que representan el 77% del producto interno bruto (PIB). Todas las cifras han sido convertidas a dólares con cambio de 4.200, por lo que, billones significa mil millones. Para convertir a billones de pesos, basta con multiplicar por 5.
Según la Ministra el sector maneja unos 20 billones por lo que es posible asumir que estas cifras representan la mayoría del sistema y su analisis es aplicable a los cientos de empresas con facturación menor a 47 millones de dolares

Hay 114 empresas de Salud grandes que suman una facturación de 27 billones de dólares, ⅓ más que la de Ecopetrol. La utilidad del sector salud es 670 millones comparada con los 4.000 millones de la petrolera. El margen es 2.4% de la facturación y 19% del patrimonio. Dato de interés para quienes se lamentan del “escandaloso” negocio de la Salud. Los indicadores de Ecopetrol, conocida como ineficiente, son 19% (8 veces más) y 23%, respectivamente.

Hay 55 prestadores (hospitales y clínicas) con una facturación de 5.5 billones, 21% del sector, con 463 millones de utilidad, y un margen del 8.5% sobre facturación y 14% sobre inversión.
De estos, 16 son estatales con 1.5 billones en facturación generando utilidades por 127 millones (8.4%) y un patrimonio de 1.2 billones (10%)
Los 38 privados facturaron 4 billones con utilidades de 335 millones (8.6%) con un patrimonio de 2.1 billones (15.6%)
Es decir, el sector privado aporta el 63% del capital con lo que asume el 74% de la facturación con una utilidad porcentual similar al público.
Del sector privado el 44% es fundacional, o sea sin ánimo de lucro.
En todo el sistema de prestación el 65% del capital invertido es sin ánimo de lucro y el 60% de las utilidades no se reparten.

Hay 29 empresas que corresponden a la industria de la salud, principalmente laboratorios de medicamentos. Estos facturan 5 billones o 19% del sector. Con 269 millones de utilidad o 5% sobre la facturación y 13% sobre patrimonio. El margen de 8% de los hospitales públicos, sugiere que le deberían enseñar a la industria farmacéutica a mejorar el negocio.

Las cifras de intermediarios demuestran la ilusión del sistema de salud de Colombia. La diferencia que hay entre planes y realidad. Los deseos vs. los recursos. La facturación es de 16 billones. En este grupo, las utilidades son negativas en 64 millones y el patrimonio es negativo en 93 millones. Las EPS del estado facturan el 33%, pierden 116 millones y tienen un capital de menos 361 millones. Las privadas “otro gran negocio” facturan 6.6 billones, para perder 28 millones y acumulan un capital negativo de 100.

Aunque las cifras de aseguramiento no suman con las demás, aspiro que este breve análisis, de muchas horas de trabajo, sirva para que la discusión se lleve a cabo con más nivel que el aporte de fotos falsas de supuestos hospitales colombianos.

sábado, 25 de febrero de 2023

Salud Celestial (2355)

Un grupo importante de Asociaciones que representan a los médicos, expuso algunas de las contradicciones y dificultades que tendría la reforma a la Salud que fue presentada ante el Congreso.

Los médicos apoyan de lleno el marco legal y jurídico garantista. ¿Quién puede tener mejores intenciones que estos abnegados personajes que le dedican su vida al servicio de los demás? Estudian largos años una difícil e imprecisa ciencia y hacen enormes esfuerzos por aliviar el sufrimiento. Por eso y porque en su formación, poco se habla del dinero, son los perfectos agentes de bellos ideales, desconectados de las finanzas.

Critican por tanto el artículo 150 del PL 339, porque “sujeta el derecho a la salud a la disponibilidad presupuestal y al marco fiscal de mediano y largo plazo”- La reforma casi no tiene números, muy pocas referencias a costos y menos a las fuentes de los recursos necesarios para todo lo que se propone. Pero ese artículo es de lo poco juicioso que hay en todo el texto, ajustando la aplicación de los planes a la realidad económica. Sin embargo los médicos lo critican y citan el artículo 334 de la Constitución Política: “En ninguna circunstancia, autoridad alguna de naturaleza administrativa, legislativa o judicial, podrá invocar la sostenibilidad fiscal para menoscabar los derechos fundamentales, restringir su alcance o negar su protección efectiva”.

Esta es una de las piezas de literatura más angelicales que haya podido producir corte alguna en este planeta e ilustra la contradictoria fábula.

Que bello que las agremiaciones de Salud, recuerden la sentencia de nuestros ilustres Magistrados, que ordena garantizar salud a todos.

Cuando esto se le explica a directivos y planificadores de la Salud de otros países, se quedan boquiabiertos. ¿Cómo se puede ofrecer un servicio a la población sin proceder, acto seguido, a calcular cómo se paga? Cómo no se va a entender que las necesidades de salud y bienestar son casi infinitas y los recursos son bien finitos? Especialmente en un país que ocupa el puesto 100 con sus 6 a 7 mil dólares de ingreso per cápita (PIB). Quienes tienen un gasto en salud per cápita de siete mil sonríen, por la inocencia de las pretensiones, de un país que ronda en un mil. No es difícil entender que es imposible satisfacer tan empíreos deseos.

A pesar de esta cita, el documento de los médicos aterriza, anotando que “No hay cifras totales de los recursos que requerirá el Sistema en los próximos años, incluido un plan financiero que defina fuentes y garantice sostenibilidad”.
No hay ni estimados de cómo se pagarán los más de 60 comités y juntas de hasta 38 personas, que regularán el sistema, los 2500 centros de atención primaria, la formalización de trabajadores operativos y de apoyo, las mejoras salariales y muchas otras bellezas.

Los médicos suelen estar muy concentrados mirando a sus pacientes y por eso concluyen, en contradicción con el citado artículo 334, que se debe buscar “el mejor Sistema de Salud posible, acorde con nuestras condiciones de desarrollo económico..” Pedirán ayuda a la Ministra y Magistrados, para desviar su mirada al cielo y ver de cual helicoptero es que van a caer los billetes para tanta maravilla.

miércoles, 22 de febrero de 2023

Estupidez artificial (2348)

Le pedí a chat GPT que escribiese documentos respaldando las falsas teorías conspiratorias que más diseminación tienen en las redes.
Fue lo suficientemente inteligente para informarme que no había sido programado para escribir sandeces y dio una razonable explicación basada en hechos.
Si un programa “artificial” es capaz de comportarse inteligentemente, cabe la pregunta de porqué hay tanta gente que cree de forma ”natural” tanta tontería y la defiende con firmeza de fe religiosa.

Hay gran cantidad de seguidores de Putin preocupados por las razones “geopolíticas” que amenazan la seguridad de la madre patria, justificando la “operación especial” que ha arrasado media Ucrania generando muerte y sufrimiento indecible a un pueblo que solo quería libertad para definir su destino.

Están los MAGA fanáticos de Trump creyendo el cuento del fraude electoral, apoyando a los violentos que hicieron tambalear una tarde la democracia americana y canonizando a uno de los billonarios más tramposos que existen.

Están quienes escogieron ignorar la evidencia científica y prefirieron morir ahogados en las UCI, y los miles que siguen esperando el fin de la humanidad por los efectos secundarios de la vacuna. Y están los terraplanistas cuyo líder se estrelló contra la redonda tierra al caer el cohete con el que iba a conseguir la prueba definitiva de su estulticia. Para mencionar solo unos pocos mundiales.

Y están quienes en Colombia creen y repiten sin cesar, variaciones alrededor de la historia de un país manejado por 5 familias de aristócratas que ocasionalmente le tiran monedas a un famélico pueblo, que debe salir a la calle a combatir, quemar, destruir y matar, como único recurso para una existencia digna.

Lo que ocurre es que el engaño no es “natural”. Quienes diseñan los algoritmos se basan en darle gusto al usuario, aplicando una distorsionada interpretación de la libertad.
Y si alguien disfruta consumiendo tonterías, los algoritmos lo llenarán de bobadas. Si busca mentiras, lo meterán en un mundo de ficciones. Si la visión de su entorno y el mundo son deprimentes, conocerá el apocalipsis. Si odia con pasión, le fluirá combustible para justificar su rencor y alimentar los actos de violencia.
El periodismo serio, que podría con hechos contrarrestar la tendencia, ha perdido credibilidad por culpa de unos cuantos que se acomodaron al poder político y económico, y ha perdido influencia, ante la avalancha de las redes sociales donde todos se sienten periodistas. La consecuencia es la proliferación de narrativas sin filtro que se diseminan como una peste viral, con la particularidad del sesgo programado: una vez se clickea en la falacia, el algoritmo la seguirá inflando y llenando de primorosos adornos.

De esa manera, “fono sapiens” quien cree de buena fe estar investigando y descubriendo una nueva verdad, llena su cerebro de entelequias, logrando incrementar con tan sofisticado artificio su incapacidad para discernir la realidad. Los sociólogos informáticos ya hablan de la “estupidez artificial”. Suena ofensivo, pero el éxito de la sinrazón indica que ha llegado el momento de exigir algoritmos inteligentes que eduquen, previniendo tanta destrucción y muerte.

miércoles, 8 de febrero de 2023

Taxis y Uber (2341)

Los taxis se volvieron parte del paisaje urbano hace mucho. Desde que los primeros cabriolet (de ahí viene “cab”, en inglés) comenzaron a ofrecer transporte por un valor, surgió la necesidad de crear un sistema de confianza, con el concepto de taxi, que pretendió mejorar disponibilidad y costo y ha procurado dar seguridad. Con las progresivas regulaciones del estado se ha llegado a extremos de abuso. La operación de los taxis está afectada por restricciones, regulaciones y “cupos” que los asfixian. Todos aceptaron la abusiva imposición como si fuese una ley natural. Pero llegó internet, con los GPS, y los teléfonos inteligentes a revolucionar el establecimiento.

Los “apps” resuelven el problema de disponibilidad al ubicar con rapidez los más cercanos. La confianza y seguridad mejoran porque son los usuarios quienes van juzgando y calificando la calidad del servicio y todo queda registrado. Las ciudades que han entendido el avance y dan libertad, prestan una amplia gama de servicios de alta calidad y le aseguran a los choferes unos ingresos dignos.

La actual afiliación de los taxistas no solo es inutil, sino que es el medio para explotarlos, restringirlos y agobiarnos con cuotas, cupos e impuestos. . Equivocadamente protestan contra un sistema que los liberaría y les mejoraría su calidad de vida. No hay que regular o acabar con Uber y similares. Lo que hay que hacer es desregular a los taxistas, quitándoles todas las cargas. El solo “cupo” les cuesta entre 50 y 80 millones de pesos. Son 30 billones (si, 13 ceros) que han salido del sudor y trasnocho de medio millón de explotados choferes y es difícil descifrar a dónde va esa plata.

Si el gobierno quiere hacer un cambio real en el transporte urbano lo que se debe hacer es acabar con el abuso y explotación de los taxistas, desarrollar un app que los coordine y compita con Uber, o negociar con esta u otra plataforma unas tarifas menos onerosas para que todos se integren. Mejoraría el tráfico, la disponibilidad, la rapidez del servicio, la seguridad de usuario y chofer y el nivel de vida de los taxistas. Reintegrar los cupos, quitar restricciones y permitirles prestar su servicio en libertad con las ventajas y controles de un “app”. Es el camino de la mayoría de las ciudades modernas del mundo, reconociendo que el concepto tradicional de taxi, ya es obsoleto y que el duro trabajo de chofer urbano, merece un mejor trato.

Se argumenta erróneamente que las ciudades se perjudican por el menor ingreso, cuando todos los vehículos pagan impuesto para circular y por gasolina. Y si se valora la tecnología se pueden establecer peajes electrónicos en las zonas de más congestión.

Otro error es asumir que el tráfico empeora. La comunicación en línea hace un fino ajuste con la demanda, y cuando muchos están conectados, se posibilita lo que ya hacen los “piratas”: compartir viajes entre usuarios, reduciendo el costo y el número de vehículos en la calle.

Los taxistas, al pelear con la modernidad, defienden una aberración.
Requieren un liderazgo de avanzada que sepa entender lo que aporta la tecnología en términos de coordinación y lo que significa para su futuro competir con servicios de calidad.

jueves, 2 de febrero de 2023

Parar el mundo (2334)

“Hay que reducir el consumo de carbón y petróleo a cero”, fue la última perla que soltó en Davos un flamante Presidente, declarado enemigo del mercado.

¿No sabe que el 80% de la Energía del planeta, viene de combustibles fósiles? Será capaz de entender el desastre global, que se generaría donde se volviese realidad su ilusa confusión?

Desde luego que hay que buscar la migración a energías renovables, pero es el vilipendiado mercado el que va a definir la dirección y la velocidad del cambio. En la medida en que se ofrezcan fuentes alternas de energía, a menor costo, el mundo las adoptará. Hay verdadera inteligencia y mucho capital invertido en investigación lo que hace muy probable su desarrollo. Esto ocurrirá, independiente del despistado sabihondo viajero en su avión gasolinero, haciendo histriónicas invocaciones para detener el progreso.

¿No sabe que llevar a cero la generación de energía fósil significa paralizar el transporte aéreo y marítimo, ocasionando un colapso económico? A pesar de los avances, no se vé a mediano plazo, cómo mover aviones y barcos sin derivados del petróleo. Para no hablar de la enorme y diversa variedad de productos petroquímicos, sin los cuales volveríamos a circular en taparrabos.

¿No sabe que la meta es reducir el efecto neto de acumulación de gases en la atmósfera? Esto implica que se emita menos, pero en mucho que se capte CO2 usando tecnología innovadora, que también avanza rápidamente precisamente porque se sabe que no es posible parar totalmente el petróleo.

¿No sabe que la huella de carbono de los aerogeneradores, las baterías, los carros eléctricos, los paneles solares, las plantas solares, las hidroeléctricas no es cero? Su fabricación y desecho generan no sólo efecto invernadero sino contaminación considerable. El balance ambiental neto de las fuentes alternas de energía es sin duda menor, pero el impacto integral está por entenderse.

¿No sabe que agricultura e industria, que tanto ha prometido impulsar, representan el 50% del efecto invernadero? y que 27% es por generación de electricidad? Con excepción de países hidroeléctricos, como Colombia, la única opción es migrar a la temida nuclear.

Habla del “capital” como culpable, desconociendo que más de la mitad del daño lo han producido países que fueron o son socialistas. Su fascinación con las proyecciones apocalípticas que exagera y dramatiza, siguen el mismo patrón de morbo patológico que tanto usa para referirse a los problemas del país. El 97% de los científicos concuerdan en el cambio climático antropogénico pero la futurología es mucho más controvertida.

Ojalá haya Colombianos de buena voluntad que envíen al Palacio de Nariño dos o tres libritos y documentales sobre el cambio climático. Que sean serios y basados en datos científicos. Muy improbable que los lea si no comienzan con una declaración ideológica que le guste, pero es un deber patrio tratar de informar al Presidente para que no siga apareciendo en cuanto foro existe, a proferir, con su ya famosa pedantería, tan variada gama de disparates. La comisión internacional de barbaridades presidenciales, está a punto de declararlo fuera de concurso. Su mejor amigo es el silencio.

lunes, 30 de enero de 2023

Autopistas Capitalistas (2327)

Las vías son a un país lo que la circulación es a un organismo. Los vasos sanguíneos llevan alimentación y oxígeno a los tejidos. Donde hay circulación hay vida. El transporte no es solo el motor de la economía. Es la esencia de la libertad de movimiento.

Cualquiera puede hacer el sencillo ejercicio de observar en su celular, abriendo google maps y mirando la red de carreteras de cualquier país o región. Hay una perfecta correlación entre el nivel de desarrollo y la red de carreteras. La telaraña de los países ricos no solo es muy densa sino verde y gruesa: autopistas por las que se circula a buena y predecible velocidad, porque han seguido estándares de diseño y señalización universales.

Similar ejercicio se ha hecho con las fotos satelitales de noche demostrando otra analogía. Donde hay luces, hay energía, hay sistema nervioso. El país se mueve, está activo. Es contundente el contraste entre Corea del norte y el sur.

La telaraña Colombiana es escuálida y delgadita. Eso lo sabe y lo vive todo el que se aventura a hacer un viaje por tierra en Colombia. Nuestra red vial se equipara a la de los países más pobres de África y el sudeste Asiatico. Es difícil entender el daño neuronal que sufrieron nuestros dirigentes de todo el siglo XX. No fueron capaces de captar la importancia de la infraestructura para la prosperidad de un país. Dejaron acabar el ferrocarril que había sido una millonaria y visionaria inversión. Montaron un sistema de contratación que apabulló a la ingeniería civil y ha generado la gran fiesta de la corrupción. Se hacen carreteras con miseria, siguiendo el trazado de montañas que terminan desbancadas o derrumbadas. El costo de la gasolina, los accidentes, las muertes, los bloqueos y las mil reparaciones, termina siendo mayor que los viaductos y túneles que habrían podido reducir el tiempo del trayecto a un tercio y establecer una vía confiable y segura. La torpeza ha sido contagiosa y se ha diseminado a todas las comunidades quienes asumen el poder de decidir trazados o impedir la construcción de vías esenciales para su supervivencia.

Solo en este ambiente de pobreza mental puede surgir un Presidente que califique a las inexistentes autopistas como necesarias solo para que los ricos importen mercancías. Este “summa cum laude” de la tontería ha logrado preocupar a quienes sí conocen el valor de la infraestructura.

Esa misma mente cuestiona la pobreza de la región pacífica: de todo el litoral pacifico de América, ¿cómo es posible que el Colombiano sea el único que no ha prosperado? No es sino abrir un mapa y comprobar que es la única costa sin vías.

Mientras no seamos capaces de entender que el desarrollo vial del país es fundamental y que las autopistas son una inversión excepcional, mientras sigamos basándonos en criterios políticos pichicatos y miopes en vez de adoptar una visión integral e ingeniosa con expertos que sepan diseñar y ejecutar siguiendo especificaciones y técnicas conocidas y probadas. Mientras los constantes desastres viales se justifiquen con lamentos por nuestra “difícil geografía”, estaremos condenados a la miseria que significa no poder mover productos ni gente en nuestras coloniales vías.

viernes, 20 de enero de 2023

Abrazos por balazos (2320)

Manuel Andres Lopez Obrador (MALO), ha logrado con el bonito lema de “abrazos por balazos” la tasa más alta de homicidios de la historia de México. Devastando el profesionalismo de los uniformados, el madurismo chavista, envuelto en verborrea pacifista, ha logrado medalla de plata en la clasificación mundial de muertes violentas. En Colombia, hemos podido establecer una muy confiable asociación entre el número de veces que un Presidente pronuncia la palabra paz y la cantidad de muertes perpetradas por bárbaros de todas las categorías.

Por más que nos incomode reconocerlo, todas las sociedades padecen en algún grado el acoso de delincuentes y criminales. Sin ninguna excepción todas han tenido que crear instituciones que monopolizan la fuerza para imponer el orden, en asocio con un sistema de juzgamiento y castigo efectivo.

Es de un candor muy tropical repetir que los países más prósperos tienen tasas de homicidio bajas porque la gente es muy educada, la policía es amable y no hay pobreza.

Solo hay que mirar la proporción de policías por habitantes, el presupuesto de la fuerza pública y recorrer los países que llamamos civilizados para darse cuenta que una policía fuerte, organizada y profesional, es la clave de la convivencia. Lo han comprobado gobernantes de todas las especies. Una fuerza bien equipada, que se hace respetar, garantiza los derechos y la existencia tranquila a la gran mayoría de ciudadanos pacíficos y respetuosos de la ley. El factor que mejor correlaciona con una sociedad funcional no es la equidad, sino la capacidad para hacer respetar la ley y proteger el bien común. Aun en los países más ricos, civilizados y socializados, hay desigualdades abrumadoras, pero es cuando falta la autoridad, que florecen los delincuentes que acorralan la sociedad.

Colombia tiene una larga historia de violencia gracias a que en múltiples ocasiones, dirigentes, jueces y políticos han logrado demostrar que el crimen si da réditos. Tan cierto es, que resultamos siendo muy decentes porque la única restricción que tiene la gente para no ganarse la vida con el delito es la probidad moral. Cada vez más, diseñamos un sistema para garantizar al criminal su modo de vida con una razonable seguridad de no recibir castigo y ni siquiera rechazo. Hemos dado el ejemplo de premiar a los más atroces delincuentes con sueldos, prebendas y protección del estado, por el solo argumento de tener motivaciones políticas para su crueldad. Pero ahora, ya no es necesario un cuento político. Basta con demostrar capacidad para matar y destruir, para que el gobierno se siente a escuchar y negociar, en aras de la paz. Quienes defienden estas tesis no son conscientes que van a sufrir como todos, el imperio del crimen y tendrán que inventar una ingeniosa y retorcida explicación para el desastre que están ayudando a crear.

El apaciguamiento de los violentos ha mostrado en todas las épocas y culturas, que multiplica las muertes. El discurso de Paz Total parece plagio de Chamberlain, postrado con sus ilusos deseos ante Hitler. Nuestros antepasados dieron la vida por la libertad. Nosotros negociamos la libertad para que nos dejen vivir. El resultado será perder ambas.

viernes, 13 de enero de 2023

El Mito Cubano (2313)

Una de las estrategias para conseguir respaldo al modelo socialista en América Latina ha sido la construcción del elaborado mito Cubano. La tesis central acepta la realidad del pueblo que no tiene acceso a lo que se considera superfluo. Pero al menos sí tienen salud, educación y DIGNIDAD.
Es cómico el malabarismo mental requerido para plantear semejante contradicción.

La justificación de todo el proceso revolucionario, de toda la violencia y las guerrillas, de todos los crímenes cuidadosamente envueltos en el celofán de la motivación política, es precisamente que el sistema de libre mercado, siempre genera pobres que no tienen un ingreso ni una vida digna. El abuso de los desposeídos justifica toda las accion violenta contra los dueños del poder. ¿Cuál es el resultado a los 60 años de semejante rescate? Una gran masa de cubanos no tienen acceso a comida y pasan hambre crónica y media vida se les va haciendo colas para conseguir las migajas que reparte el dadivoso régimen. Poquísimos tienen acceso a agua potable. La mayoría de los acueductos son un desastre y no cumplen normas mínimas. Vestirse es una gracia excepcional. Casi toda la población se envuelve en andrajos viejos, no hay tiendas donde renovar, no hay moda, y el recurso más usado es prestarse entre amigos y familiares las pocas piezas presentables. La electricidad es un lujo de pocas horas al día o la semana, lo que arruina la preservación de los pocos alimentos que logran conseguir. Transportarse es una odisea en la que se esperan horas para montarse en un remolque jalado por un tractor. Las diversiones son inexistentes y están reservadas para los turistas y los altos cuadros del partido. El acceso a información es miserable: muy pocos celulares, internet restringido y escaso, nada de canales internacionales de televisión.

Pero tienen salud! Exclaman con orgullo quienes consumen la estadística producida por el régimen y los que van de visita con argolla en la nariz y anteojeras consumiendo un menú cuidadosamente preparado. No es sino salirse del guión y ver la realidad, para enterarse de la desconcertante miseria de los hospitales y la falta absoluta de recursos.
Pero tienen educación! Ripostan las mentes más alineadas. Siendo verdad que matriculan y gradúan de algo a gran parte de la población, no es sino tomarse el trabajo de ver los recursos educativos y el nivel de lo que enseñan. Quienes han estado expuestos al absurdo de pretender mejorar salud con la importación de médicos cubanos, han podido comprobar que lo que traen es buena voluntad, ganas de volarse y una información muy básica, comparable a la del más elemental auxiliar de enfermería.

Entonces, ¿en realidad qué queda? Nada. Un mito que repiten habitualmente quienes aspiran a ser sátrapas abusadores en otro país. Cuando algunos honestos ilusos, se estrellan con la realidad y lo admiten, son ultrajados y perseguidos, como gusanos traidores, que no quieren entender que la culpa del trágico fracaso, no la tiene las políticas equivocadas,la planeación central, la economía colectivista, la abolición de la propiedad y la libertad, la ausencia de democracia, el abuso del poder, la mentira oficial. La culpa es de los gringos.

viernes, 6 de enero de 2023

Matar empresas (236)

Un pegante que parece unir a muchos es el odio a los empresarios. Esos ricachones que disfrutan de toda clase de privilegios gracias a que explotan sin misericordia a un sufrido pueblo. Si bien es cierto que hay quienes pueden corresponder a esa descripción, son una minoría en vía de extinción. Y es, para desconcierto de los amargados, el mercado el que los va enterrando. Porque las empresas exitosas son las que logran un equipo humano de trabajo motivado y bien remunerado, lo que les permite, en forma consistente, servir a la comunidad con productos y servicios de valor. Terminan siendo exitosas, prósperas, y representando un importante capital para sus gestores y fuente importante de ingresos para el estado. Quien haya corrido la maratón del éxito empresarial, sabe que su riqueza no vale nada sin la gente. Son los empleados entrenados, motivados, interesados quienes con su arduo y permanente aporte, constituyen la esencia del valor de una empresa. Quien no lo tenga claro no es sino que piense en un banco, un restaurante, una fábrica de zapatos, un hospital. Saquele la gente y que queda? ¿Cuánto queda valiendo? Por eso es tan desatinado sufrir porque un Don Fulano tiene un patrimonio de tantos mil millones. Lo que tiene es un gran número de seres humanos que están llevando una vida digna gracias a las ideas y capacidad de los dueños y directores. La obsoleta idea del Capital como esencia de la injusticia social, tiene países enteros condenados a la ruina. Basados en que basta con echarle mano al capital para obtener la anhelada justicia, se expropian empresas para dirigirlas sin la experticia requerida para hacerlas viables. Aplicando el remedio equivocado, Latinoamérica no cesa de repetir la tragedia.

Las empresas no solo se matan con la estatización. Ferrocarriles, Telecom, Adpostal y la evolución de Emcali y Ecopetrol y Pensiones, son amargos ejemplos. También se matan con impuestos. Las pequeñas y medianas, asfixiando a los emprendedores quienes terminan concluyendo que es más cómodo sentarse a recibir subsidios que arriesgar y trabajar, y las grandes porque se espanta el capital y el talento.

El discurso de odio al éxito empresarial, que está haciendo tan buena carrera aquí y en el vecindario, hace un enorme daño. Es el camino probado y garantizado para frenar la generación de riqueza. Se podría pensar que quienes han logrado con ingenio, disciplina, sacrificio y trabajo algún grado de prosperidad tienen esto claro. Pero impresiona la facilidad con que tantos repiten la historia de odio y resentimiento. No hay que dejarse confundir. Una cosa es tener sensibilidad social, preocuparse y hacer esfuerzos por ayudar a quienes viven marginados y otra es volverse caja de resonancia de sandeces, que empeoran precisamente a quienes supuestamente se quiere ayudar.

Repartir comida y subsidios puede ser una medida de urgencia ante una situación crítica pero el mejor aporte social es crear empresas que le den empleo y unos ingresos dignos a quienes no han logrado subirse al tren de la economía.
El papel del Estado es facilitar el éxito de muchos empresarios, lo que lleva a sociedades prósperas donde los ingresos de todos mejoran.

viernes, 30 de diciembre de 2022

Xenofilia (22364)

Un rasgo indiscutible del Colombiano es la Xenofilia. Nos fascinan los extranjeros. Nos hinchamos de orgullo cuando presentamos a un amigo Aleman. La familia celebra emocionada cuando la niña se casa con un Arabe. Recibimos orgullosos la visita de un conocido español.

Hay una hipótesis que sugiere es consecuencia de otro rasgo con el que cargamos como una pesada cruz, nuestra bajísima autoestima. Todo lo Colombiano es malo. País de cafres dijo un expresidente. Ladrones, tramposos, vivos que encuentran la menor oportunidad para torcer la ley. No es sino abrir un periodico o revista, ver un programa de análisis, para enterarse de las más variadas imprecaciones que se usan para describir nuestra lamentable y terminal situación.

Pero también podríamos atribuirle a la constitución de 1820 que estableció que todos los extranjeros, gozarán de los mismos derechos de los Colombianos.
Con esa tradición, el gobierno Duque organizó toda una estrategia de atención y respeto a los Venezolanos, que sin duda ha sido ejemplo para el mundo. Un país sin muchos recursos que se ajusta la correa para darle la bienvenida a millones de exiliados de un régimen que ha logrado empobrecer y atormentar a su población.

Quien se haya tomado el trabajo de darles una mano y preguntarles, se da cuenta que no andan buscando un “sueño americano” Solo buscan algo de paz y libertad y si es posible un trabajito para sobrevivir.

Algunos de los que han logrado acomodarse, claman al cielo al constatar que comenzamos a dar tumbos que se están pareciendo mucho a la progresiva descomposición que los terminó expulsando.

Quien lee la declaración de los derechos humanos constata que en el papel, todos los seres humanos nacen iguales y tienen derecho a no ser discriminados por razones de sexo, edad, raza, color, idioma, religion, origen social o nacional. Y se reconcilia con los líderes mundiales que los recitan con impecable dicción.

Para luego ver cómo califican a unos sufridos inmigrantes de alienígenas ilegales (illegal aliens), los encierran en campos de concentración, los separan de sus familias, o los empacan como ganado, con destino desconocido. Su “delito” es su nacionalidad.

Seremos capaces de seguir siendo amables y receptivos con todos los “forasteros”, sin padecer de tanto autodesprecio? Los pocos que viajan y los muchos que podrían enterarse del mundo a distancia, ¿serán capaces de ver que en todas partes se dan los mismos problemas que aquí creemos nos son exclusivos? Seremos capaces de superar esa tan negativa, pueblerina y empecinada visión? ¿Será capaz la humanidad de evolucionar a un mundo en el que se borre ese artificio absurdo que son las fronteras? Los avances en libertad siempre han partido de propuestas que son juzgadas como ilusorias. Cuando se vuelven realidad, después de largos esfuerzos, todos asumen que esa es la evolución lógica de la historia. Repasar lo que significó la abolición de la esclavitud, la discriminacion racial, religiosa y sexual, el avance en los derechos de la mujer y los niños nos hace pensar que el camino por recorrer será tortuoso, pero posible en la medida en que seamos capaces de defender lo que valoramos como correcto.

viernes, 23 de diciembre de 2022

Vivir en Gracia

Un significado terrenal de lo que es vivir en Gracia, lo sienten quienes ejercen la Medicina y oficios similares, cuyo propósito es ayudar, aliviar y servir a los demás. Es cierto que, en un sentido amplio todo el que trabaja, está prestando un servicio al prójimo. Pero le cuesta más trabajo hacer la conexión a quién está sentado ante 5 pantallas con la meta principal de tener numeritos cada vez más grandes en su cuenta de inversión.

Para los médicos, la conexión es directa. Los resultados de sus actos son palpables y medibles en gracias. Un enfermo que se ha curado o ha dejado de sufrir, llena el espíritu del médico de aprecio y agradecimiento, independiente de si el logro fue a través de un contrato o medió algún pago.

Alguna vez le comentaba a alguien cercano que el hecho de recibir gracias muchas veces al día, nos mantiene en estado de gracia, lo que nos permite superar todas las demás dificultades inherentes al ejercicio de la profesión, como los desafortunados y ocasionales fracasos, que no siempre son entendidos como causados por formas más graves de la enfermedad. O el hecho de tener que lidiar con un sistema que defiende la autonomía médica en la letra pero en la práctica pretende ponernos límites y barreras que sabemos comprometen la calidad de la atención.
Le explicaba que eso hacía que me levantase todas las mañanas con ánimo y entusiasmo y salía con optimismo al trabajo en la convicción de obtener muchas más gracias que frustraciones.

En contraste, él me comentó que en todos sus años de trabajo, nunca había recibido las gracias de nadie. A pesar de obtener muy buenos ingresos, maldecía cada día de trabajo, al que veía como un mal necesario para poder prosperar.
En el curso de una vida que va pareciendo larga, he tenido la oportunidad de interactuar con miles de personas, muchas en condiciones dramáticas y desesperadas. Lo que he podido entender es que quien no ve más allá de su bienestar y sus necesidades, no solo vive menos, sino que vive muy amargado. En cambio todos los que han dedicado su vida a servir a los demás, se envuelven en un halo de paz y tranquilidad que les permite superar o enfrentar cualquier dificultad. Convivir con el sufrimiento de los demás, hacer un esfuerzo por entenderlo y reducirlo, contribuye a dar la perspectiva que se convierte en bálsamo para el propio.

El afán de reconocimiento y la ambición de acumular dinero, fama o importancia son motores indiscutibles de la prosperidad. Pero si no se logran taimar y reducir a sus justas proporciones, terminan minando la libertad y disolviendo las barreras morales, lo que genera progresiva frustración y amargura. A los jóvenes que claman rabiosos por sus derechos y solo tienen ojos para sus necesidades, a los adultos que no logran ser suficientemente competitivos y denigran de los altos escalones del ascenso, a los viejos que se deprimen en su aislamiento y resuelven que ya no pueden soñar, hay que ofrecerles el remedio: que no se vayan de este mundo, sin estar íntima y profundamente convencidos de haber hecho algo significativo por los demás. No por el reconocimiento, el premio o la paga. No por la fama, el poder o la gloria, sino porque su vida estuvo llena de Gracia.

viernes, 16 de diciembre de 2022

Confusion

La confusión política tiene dos formas. La de quienes están auténticamente confundidos, simplemente porque siempre han leído la misma letanía ideológica, y la han convertido en culto. Y la de quienes confunden deliberadamente, para trepar los escalones del poder.

Si el objetivo auténtico es lograr justicia social con prosperidad compensando la desigualdad que puede generar la libertad, es muy seguro que serían muchos los adherentes. Lamentablemente, persiste la fijación de buscar variantes a un socialismo que sigue fracasando en todas las latitudes.

Predomina la soberbia intelectual de creer que la solución para todo está en concebir un modelo justo y equitativo de sociedad, que se impone por la fuerza, ignorando que es el ímpetu espontáneo de los individuos en libertad lo que ha creado el progreso que cimienta la civilización.

Todos los intentos de dirigismo estatista, han vuelto ineficiente la producción industrial y de alimentos, y han entronizado la corrupción. El despotismo que se implanta, va minando la propiedad privada, limitando progresivamente la libertad, comprometiendo la independencia de la justicia e implantando el desconocimiento de las relaciones contractuales. Es el modelo del sistema de Salud, que se deteriora con la progresiva limitación de la libertad.

El error más dañino ha sido confundir el liberalismo (neo, según la moda) con el mercantilismo, que es precisamente la degeneración socializada del capitalismo. Lo practican con insuperable diligencia los neo-oligarcas de siglo XXI, y explica su dramática inequidad: un poder económico monopólico en simbiosis con el poder político que hace repartición mutua de contratos y tajadas y atropella los principios elementales del libre mercado. Para cubanos y norcoreanos eso es ya una vieja tradición. Rusia, Venezuela, Nicaragua y China acumulan rápidamente méritos.

Un segundo campo de confusión consiste en denigrar de las normas y leyes que supuestamente nos impiden cambiar para construir esa sociedad diseñada por sabios ideólogos. Una cosa son las leyes de comportamiento que han evolucionado a través de siglos que nos permiten vivir civilizadamente en sociedad: el respeto por la vida, la propiedad, el compromiso, la puntualidad, la corrección, y otra son las leyes elaboradas por congresistas avivatos que buscan beneficios para ellos y sus grupos.

Se confunde también la ambición que impulsa la creatividad, la disciplina en el trabajo, la responsabilidad individual, con la inmoralidad en los negocios, el ventajismo, la trampa, el abuso de confianza y del poder.

Se confunde libertad con libertinaje porque si bien es cierto que el afán de superación genera desarrollo, también lo es que quien logra acumular poder y dinero tiende a abusar de su privilegiada posición. Allí si, el Estado y un buen sistema judicial están para proteger la iniciativa y capacidad de los más débiles.

Estas confusiones las repiten aun los que se identifican con la economía liberal, e infectan con gran facilidad las mentes que denigran del “sistema”, y terminan apoyando un totalitarismo esclavizante. Impiden entender que la libertad solo se logra cuando se cumple con una larga lista de obligaciones.

sábado, 10 de diciembre de 2022

Estabilidad

Quien vive en una región que lleva años obsesionada con el cambio, tiene que asombrarse cuando ve un país progresando, gracias a la estabilidad.
Lo que ocurrió con la muerte y majestuoso funeral de Isabel II desconcierta a quienes hemos sido alérgicos a los ritos y le huimos a la pomba de las tradiciones.
Por más ridículos que nos parezcan los sombreros de las damas y los fastuosos disfraces de militares y ujieres de tan variopintos coloridos, hay que reconocer que supieron montar un imponente y solemne espectáculo, que sin duda inspiró confianza y estabilidad.
Se entiende por qué Londres ostenta la propiedad raíz más apreciada del mundo, por qué se convirtió en uno de los centros financieros más importantes y por qué quienes han emigrado a Europa, lo que quieren es cruzar el canal de la mancha.

Muchos analistas le han dado vueltas a explicaciones que ayuden a entender porque un país más bien pequeño, brumoso, con un sistema político tan desquiciado como el pelo de Boris, con una economía en crisis, sigue siendo tan atractivo para tantos ricos y pobres del mundo.
Cómo han hecho los ingleses para mantener la estabilidad por mil años a pesar de guerras, conflictos sociales internos, la pérdida de un imperio, en medio de revoluciones que sacudieron y cambiaron a casi todos sus vecinos cercanos. Cómo sobrevivieron la revolución americana, la independencia de india, la pérdida de casi todas sus colonias, el asustador antimonárquico ejemplo de la revolución francesa y rusa y el fin de tantos reinados en Europa.

El Reino Unido está entre los 12 países más prósperos que tienen en común constituciones con 100 años de estabilidad. Para referencia la de Colombia, de 30 años, lleva 45 reformas. En realidad no la deberíamos llamar constitución, cuya etimología significa converger para la estabilidad. Para no mencionar la del Perú, que se da el lujo de estilar 6 presidentes en 4 años.
Es forzoso aceptar que es la obsesión autocrítica que compartimos todos los latinos la que nos genera un deseo de cambiar, que resulta ser infinito. Con pocas excepciones, quienes examinan nuestra situación coinciden en que somos un desastre, sin importar para donde miremos. En un discurso de Petro, por ejemplo, no se salva nada. La economía, las empresas, la industria, el campo, la salud…todo está apestado. Nada sirve, nada se ha hecho bien. Y esa visión es ampliamente compartida. De allí tiene que surgir la lógica conclusión del cambio. Que hay corrupción, hay que cambiar, que la justicia no funciona, que hay inequidad, hay que cambiar. Si nos dieran un pesito por cada vez que se gritó “cambio” en la reciente campaña, seríamos millonarios, en dólares. Cuando el desesperado afán por el cambio coge tanto impulso, llegamos a Perú. No nos gusta el Presidente. Hay que cambiarlo, para que llegue otro que tampoco nos va a gustar y que también vamos a pedir cambiar. Lo asombroso es que, a pesar de todo, el país sigue funcionando, probando que los Presidentes no parecen ser tan importantes como pretenden.

Es tal la obsesión por el cambio que nos invade que muchos terminan cambiando su país, e invariablemente se van a algún sitio donde puedan sentir algo de estabilidad.