jueves, 14 de junio de 2018
El Despiadado Magnate y el Lider Salvador
martes, 12 de junio de 2018
La corrupción y la concentración del poder
Resulta sorprendente la inocencia con la que muchos están tratando el problema de la corrupción: es que Petro, sí se ha comprometido a acabar con la corrupción.
Que facil es olvidar una Alcaldía en la que no se vio ninguna fórmula mágica que redujese, o mucho menos acabase la corrupción.
Las posiciones políticas se asumen ignorando los hechos y evitando revisar la realidad. Entenderla implica enterarse, mirar cifras, analizar propuestas, correlacionar con la historia y las realizaciones de cada uno. Y eso es difícil. Hay que gastarle tiempo a leer, a oír con objetividad. Y hay que pensar. Es difícil.
Lo fácil es asumir una posición emocional. Como la fe. La siento. Esa voz firme de líder salvador, me hace sentir bien. Ese discurso lleno de promesas me ilusiona y me da una esperanza.
Que todas esas promesas no estén sustentadas por un análisis económico medianamente serio, me tiene sin cuidado. Que las fórmulas socialistas, de progresiva restricción a la libertad económica, han llevado a países enteros a la miseria, no importa. Aqui sera distinto. Porque yo, emocionado, creo.
Que alguien que viva en la miseria, se entusiasme con un mercado, vale. Tiene derecho a creer que su situación no puede empeorar y reverenciar a quien le de la ayudita que lo lleva al siguiente mes. Pero que un personaje de clase media, quien se ha educado en el odiado sistema, que trabaja, come, educa su familia y hasta pasea por cuenta del podrido sistema, se deje llevar hacia el desastre seguro, porque oyó un bonito discurso de justicia y equidad, produce una desazón difícil de manejar. Cómo es que no se entiende que usar la plata del estado para repartir mercados a cambio de fidelidad política, es repetir el mismo vicio que tanto se le critica a los corrompidos partidos? Cual es la diferencia entre lo que hizo Petro en Bogotá, dejando las finanzas de la ciudad exangües y lo que han hecho los corrompidos políticos toda la vida: repartir plata pública entre los pobres para perpetuarse en el poder?
La diferencia está en una agenda política probada en todas las latitudes donde se ha aplicado: engañar a los incautos con un discurso centrista y moderado, con el que se gana la elección. Luego se van acomodando fichas en el poder judicial y militar, que se mantienen debidamente aceitados. Y si la cosa va bien, se da el golpe para concentrar el poder y restringir las libertades con un cambio constitucional. Se comienzan a justificar todos los atropellos económicos y jurídicos a nombre de la revolución. Que invariablemente lo que representa es que una élite muy pequeña controla todas las estructuras del poder. Y si por casualidad al “pueblo” le da por sentirse engañado, para eso están los campos de concentración de Kim, las trampas electorales y las balas de Maduro, el garrote de Ortega. Todos líderes mesiánicos convertidos en dictadorzuelos eternizados en su trono.
Resulta sorprendente la inocencia con la que muchos están tratando el problema de la corrupción: es que Petro, sí se ha comprometido a acabar con la corrupción.
Que facil es olvidar una Alcaldía en la que no se vio ninguna fórmula mágica que redujese, o mucho menos acabase la corrupción.
Las posiciones políticas se asumen ignorando los hechos y evitando revisar la realidad. Entenderla implica enterarse, mirar cifras, analizar propuestas, correlacionar con la historia y las realizaciones de cada uno. Y eso es difícil. Hay que gastarle tiempo a leer, a oír con objetividad. Y hay que pensar. Es difícil.
Lo fácil es asumir una posición emocional. Como la fe. La siento. Esa voz firme de líder salvador, me hace sentir bien. Ese discurso lleno de promesas me ilusiona y me da una esperanza.
Que todas esas promesas no estén sustentadas por un análisis económico medianamente serio, me tiene sin cuidado. Que las fórmulas socialistas, de progresiva restricción a la libertad económica, han llevado a países enteros a la miseria, no importa. Aqui sera distinto. Porque yo, emocionado, creo.
Que alguien que viva en la miseria, se entusiasme con un mercado, vale. Tiene derecho a creer que su situación no puede empeorar y reverenciar a quien le de la ayudita que lo lleva al siguiente mes. Pero que un personaje de clase media, quien se ha educado en el odiado sistema, que trabaja, come, educa su familia y hasta pasea por cuenta del podrido sistema, se deje llevar hacia el desastre seguro, porque oyó un bonito discurso de justicia y equidad, produce una desazón difícil de manejar. Cómo es que no se entiende que usar la plata del estado para repartir mercados a cambio de fidelidad política, es repetir el mismo vicio que tanto se le critica a los corrompidos partidos? Cual es la diferencia entre lo que hizo Petro en Bogotá, dejando las finanzas de la ciudad exangües y lo que han hecho los corrompidos políticos toda la vida: repartir plata pública entre los pobres para perpetuarse en el poder?
La diferencia está en una agenda política probada en todas las latitudes donde se ha aplicado: engañar a los incautos con un discurso centrista y moderado, con el que se gana la elección. Luego se van acomodando fichas en el poder judicial y militar, que se mantienen debidamente aceitados. Y si la cosa va bien, se da el golpe para concentrar el poder y restringir las libertades con un cambio constitucional. Se comienzan a justificar todos los atropellos económicos y jurídicos a nombre de la revolución. Que invariablemente lo que representa es que una élite muy pequeña controla todas las estructuras del poder. Y si por casualidad al “pueblo” le da por sentirse engañado, para eso están los campos de concentración de Kim, las trampas electorales y las balas de Maduro, el garrote de Ortega. Todos líderes mesiánicos convertidos en dictadorzuelos eternizados en su trono.
viernes, 25 de mayo de 2018
miércoles, 23 de mayo de 2018
Jovenes de Colombia
Atrévanse a creer que Uds vivirán en un país cada vez mejor. No porque algún líder mesiánico les venda un menú de promesas sino porque el futuro lo construyen Uds, con su esfuerzo en un ambiente de libertad económica y seguridad.
Atrévanse a mirarse en el espejo y ver su propia realidad: con la fortaleza que les ha dado crecer en la era de la información, pero con la debilidad de vivir un presente cambiante, y no tener la perspectiva histórica que los hace fácil pasto para engaños e ilusiones simplistas.
Cuando el gran líder les promete que este territorio va a ser “socialmente justo, ambientalmente sano y sustentablemente productivo”, les desprecia su inteligencia, creatividad y aptitud para el trabajo. Nada de eso se va a lograr por la capacidad de un estado para beneficiar a sus siervos. Ese estado fuerte, solucionador de todo, no es sino la concentración de poder en una elite cada vez más privilegiada y poderosa.
Lo que Ustedes necesitan es libertad para desarrollar sus ideas, para trabajar duro y crear sus empresas o colaborar con las ya establecidas. Lo que los va a llevar a vivir en una sociedad cada vez más justa es ser responsables con quienes colaboran, buscando un ingreso digno para todos.
No se dejen marear por el “derechismo” que en el papel, les promete maravillas pero en la práctica, ofrece cada vez menos, al desligarse de las complejidades de la actividad económica.
Esta bien que se entusiasmen con la transición a energía renovable. Comparten ese entusiasmo con casi todos los terrícolas pero no sean tan inocentes de pensar que eso se logra con decretos de un líder redentor que de la noche a la mañana nos va a sacar de las oscuridades del carbon y petroleo.
Sepan que el siglo 20 vivió los horrores del fascismo, no porque este se presentase a las juventudes de la época como un proyecto bárbaro. Fue precisamente porque se vendió como la solución simple que atraía a todos. Basto con creer en la solución del gran líder para que todo se comenzase a justificar.
En sus manos está el futuro en el que quieren vivir: un país hecho por Ustedes, con trabajo duro, con ética, con responsabilidad social y ambiental. Un país donde tengan la libertad de sacar adelante sus ideas y estén seguros jurídica y físicamente que lo va a poder hacer. O un “paraíso socialista” donde el estado les promete todo pero no les da sino miseria, y en el que el único derecho y bienestar está en trabajar para un régimen corrupto e ineficiente.
Piensen que son Uds quienes construyen su futuro decidiendo quién los va a gobernar. Sepan que son sus hijos los que van a salir a la calle a ponerle el pecho a las balas de dictadores eternizados, acompañando a tanto joven de Venezuela y Nicaragua, hastiados de la falta de libertad y las penurias de un sistema que ha logrado los mismos resultados en todos los países y épocas: pobreza, desigualdad, ausencia de libertad de expresión, desesperanza y éxodo masivo.
domingo, 2 de octubre de 2016
COLOMBIA Reacciona
Nunca en la historia del país, se había visto una campaña más asimétrica. De un lado el gobierno con todo su poder económico y político, todos los medios debidamente aceitados por la propaganda oficial, todos los partidos excepto centro democrático, la iglesia, las ONG internacionales. Todos con un bello discurso de paz, lleno de figuras poéticas emocionantes, abundante en simbolismo muy fácil de incorporar. Unas encuestas manipuladas y mentirosas y el aire triunfal de Santos, anunciando el "fin de la guerra" en la ONU y montando un bello y conmovedor espectáculo de firma del acuerdo, antes de haber consultado con el pueblo.
Pero pudo mas la capacidad de análisis de los Colombianos, que no cayeron en la manipulación emocional. Los que tienen memoria y son capaces de recordar las múltiples afirmaciones y compromisos de Santos, que luego resultan ser mentiras. Pudo mas la racionalidad que no se dejo meter en el discurso de la "guerra civil" y "conflicto armado". Unos personajes que representan menos del 0.01% de la población y que sólo han figurado en el panorama del país para asombrar por su capacidad y recursividad criminal y que en la mejor de las encuestas han tenido aceptación del 2%, difícilmente puede llamarse bando en conflicto y no cabe en ninguna definición de guerra. Sinembargo "el ajedrecista" logro hacerle creer a un número impresionante de Colombianos y a toda la comunidad internacional que haciéndoles concesiones a ese pequeño grupito criminal, el país iba a entrar en una etapa de paz y prosperidad nunca vista. Hoy nos sorprendemos con el triunfo del "No", pero lo que nos debe sorprender es hayan logrado entusiasmar a 6 millones de Colombianos, con un espejismo, basado en mentiras y engaños. Cuando el rechazo a "todas las formas de lucha" es casi universal, es muy llamativo que un número tan grande de personas se haya dejado llevar por un camino que cada vez se esta pareciendo mas al Socialismo del siglo XXI. Siendo Maduro el personaje de impopularidad mas consistente de la historia, desconcierta que tantos lleguen a aplaudir con candidez la progresiva evolución de una política que sigue sus pasos.
Para todos los que estaban perdiendo la esperanza en el país y ya estaban pensando en mirar su futuro sin Colombia, el triunfo del NOrepresenta la confirmación de la capacidad de los colombianos para conocer su realidad, y no dejarse engañar mas. La mas reciente y sólida prueba de lo que representa la palabra de Santos, se acaba de ver con su intervención. Sigue tan campante cuando quedo implícita su renuncia en reportaje que le dio a la BBC.
https://youtu.be/LVPknp4XBMA
La única salida digna de Santos, después de haber dedicado 4 años de recursos del Estado a un acuerdo que no paso la aprobación popular, es renunciar, reconociendo que ha conducido al país por un camino equivocado.
Por los 400 que siguen amarrados en algún lugar de la selva con un fusil de la FARC apuntándole a la cabeza. Por los cientos de niños que fueron reclutados a la fuerza y siguen sufriendo el atropello, mientras sus "comandantes" engordan con mojitos en cómodos sillones en La Habana. Por los miles de muertos, mutilados, desaparecidos en 50 años de barbarie de las FARC, hay que celebrar que por fin, Colombia reaccionó y decidió no premiar a sus torturadores. Aceptar el chantaje de llenarlos de gracias con tal de que no nos sigan matando no nos iba a llevar a ninguna paz ni estable ni duradera.
domingo, 18 de septiembre de 2016
Soy pacifista. Absoluto. Radical. No tan activista como quisiera ser. No justifico ninguna forma de violencia. Acepto que en el pasado hubiese necesidad de conformar ejércitos por la posibilidad de que al loco caudillo de la vecindad le diera por invadirnos. Ya no se justifica. Desde hace muchos años no se justifica y Costa Rica lo ha demostrado. Acepto que las sociedades para funcionar, tienen que tener policía, por si algún descarado vecino le da por llevarse los enseres de mi casa. Y que para imponer el orden, tengan que ejercer la violencia. Controlada. Sujeta a normas.
Pero no más. No justifico el uso de la fuerza para nada más. Se que en todo grupo plural de personas habrá siempre la posibilidad de conflicto. Pero haber evolucionado hacia seres civilizados implica que podamos controlar ese instinto animal primario de sacar la garra y agredir al otro, y hayamos desarrollado mecanismos para ventilar los más apasionados conflictos.
En eso me diferencio de los autodenominados pacifistas Colombianos, tan alborozados por estos días con el fin de la "guerra". Para ellos aquí había un enfrentamiento entre dos sectores de la población, porque uno se había rebelado ante un estado de injusticia social intolerable. La rebelión armada por tanto, era justa. Es cierto que con el tiempo se fue degenerando pero, tenían un discurso político y unos fines "nobles". Y para esa corriente, allí está la definición de guerra. Esta guerra ha sido por tanto "aceptable" a los ojos de los crecientes "pacifistas". Y por eso ahora sostienen que hay que celebrar porque después de 50 años de asesinar, secuestrar, destruir, han firmado que no lo van a hacer más.
Así, aunque parezca paradójico, quienes ponen cara de santa indignación cuando se critica el acuerdo de la Habana, son en realidad los guerreristas. Son los que aceptan que aquí había una guerra y que gracias al Señor, los Colombianos hemos acordado que "vamos a dejar de matarnos"
"Cómo es posible? Imprecan con desesperación? Entonces lo que Ud. quiere es que nos sigamos matando?
Y la respuesta es muy sencilla: yo no he estado matando a nadie. Así que eso de que “nos sigamos matando” no va conmigo, como no va con el 98% de la población que no ha matado ni tiene intención de seguir matando a nadie, con o sin firma en la Habana.
Dirán que lo de “guerra” es una figura literaria para significar el alto grado de violencia en que vivimos pero la verdad es que el lenguaje termina expresando nuestras creencias. Y cuando alguien dice “nos estamos matando” es porque acepta que el ejército y la policía son el bando financiado por mis impuestos, que se da bala con el otro bando que se financia con secuestros, boleteo y coca. Que es exactamente la tesis, esa si guerrerista, de las FARC.
Por eso es que tiene tanto éxito usar dibujitos animados para explicar la situación. Videos con palomitas y banderitas que nos muestra que quien esté por fuera de este " momento histórico" va en contravía del mundo civilizado. No hay de fondo, un sustento filosófico serio para sustentar lo que han dado en llamar “pacifismo”
Que el mundo nos apoya? Pues claro. A cualquiera que se le cuente que este pais tenia una guerra civil y la va a acabar, va a aplaudir y celebrar repartiendo medallas a los autores de semejante hazaña.
Que seguimos y superamos los pasos de otros países que resolvieron sus guerras? La historia reciente del mundo da para lo que se quiera: guerras ganadas que terminaron en orden y prosperidad para los involucrados: España, II Guerra mundial, Kuwait, Chile. Guerras perdidas que terminaron en paz y prosperidad para los involucrados: Alemania, Italia, Japón, VietNam. Acuerdos de paz que han generado niveles de violencia y criminalidad sin precedentes: Guatemala, Sudáfrica, o empeoramiento de la guerra: Sudán, Irak.
Cada cual escoge un evento histórico y lo interpreta a su amaño para concluir " que no se puede ir en contravía de la historia".
Pero por más vueltas y malabares que hagamos con las palabras, las palomitas y los simbolitos, la realidad es que hay un factor común a todas las situaciones en las que se deteriora la paz en una comunidad: es obvia. Está en las banderas y los billetes. Ley y orden. Toda comunidad que tiene un sistema de leyes que la regulan y un cuerpo judicial y policial que lo hace respetar, se acerca al ideal de paz.
Para corroborar esto no hay que ir muy lejos: basta ver la historia reciente de Colombia. Las tesis "pacifistas" predominan: Betancur, Samper, Pastrana y el país llega a unos niveles de violencia ( homicidios bombas secuestros + etc etc), extremos, en los que la palabra “guerra” comienza a ser apropiada. Predomina la tesis "guerrerista": estado fuerte, control policial, cumplimiento de la ley, y las violencia bajan dramáticamente. El país vuelve a considerarse viable. Vuelve Santos con la tendencia pacifista y comienzan a subir de nuevo todos los índices. Algún periodista acucioso podría construir una gráfica con el número de veces que pronuncian la palabra “Paz” nuestros líderes y el número de muertes y se verá una relación directamente proporcional.
Esta experiencia se ha repetido en el mundo entero, en muchas oportunidades y culturas. Hay muy poca relación entre violencia y desarrollo socioeconómico o la equidad, excepto para mostrar que la tolerancia con la violencia la empeora. En otras palabras, está muy probado que quienes se indignan con la pobreza en una comunidad, toman el camino de la ignorancia, cuando deciden combatirla con violencia.
Y es que esta es la trampa en la que caen con asombrosa facilidad los que tanto se asombran con el desacuerdo con la Habana.
" O sea que Ud está de acuerdo con la infame explotación y la terrible inequidad que existe en Colombia", expresan, sin darse cuenta de su validadora sustentación de la violencia.
Cuando es precisamente por no estar de acuerdo con la inequidad, que se rechaza la rebelión violenta. No importa el motivo, la lucha armada es la más torpe y menos efectiva estrategia para combatir la pobreza. El fin de la Unión Soviética y de la China Comunista son los más recientes y contundentes ejemplos de cómo la violencia no es la partera de la historia.
miércoles, 20 de julio de 2016
Si comparamos las estadísticas publicadas por el Gobierno (Ejército) con gran bombo en el tiempo el 20 de Julio vemos que se presentan estadísticas de violencia entre 2015 y 2016 (que no son comparables porque apenas va un semestre).
Pero allí está la realidad de la violencia. Mientras las FARC bajan, todos los demás suben. Es decir, le cambiamos de nombre a la violencia y esa es la cacareada PAZ.
Esto es lo que se ve cuando se compara lo que bajan las FARC con lo que sube el ELN, las bandas criminales y la delincuencia común (Federación Criminal de Colombia= FCC).
Actos terroristas población civil:
FARC bajan de 31 a 0
FCC suben de de 19 a 58
NETO: pasamos de 50 a 58
Actos terroristas contra la fuerza publica:
FARC bajan de 230 a 22
FCC suben de 43 a 111
NETO: pasamos de 273 a 133
Total de muertos
Pasamos de 195 a 87
Si anualizamos esta manera tramposa de presentar las estadísticas se concluye que en actos terroristas contra la población pasamos de 50 a 116, contra el ejército de 273 a 266 y en muertos de 195 a 174.
Es decir no hay tal reducción de la violencia. Si algo está ocurriendo es una duplicación de los actos terroristas contra la población civil.
ESTA ES LA REALIDAD, en cifras publicadas por el mismo ejército, presentadas por los grandes manipuladores de la información de una manera fragmentada y con periodos no comparables con la clara intención de confundir.
Esto es lo que se puede esperar cuando un gobierno y una sociedad claudican ante las organizaciones criminales: la PAZ DE LOS PAPELES FIRMADOS Y LOS ANHELOS VAN POR UN LADO Y LA REALIDAD POR OTRO.
Para quienes gustan de los ejemplos de tratados de PAZ en otras partes, miren lo que esta pasando en Sudán, después de haber firmado la Paz.
Esto es lo que pasa cuando una sociedad busca la paz con banalidad. Con simbolismos, frasecitas y palomitas. Con el simplista dilema entre guerra (inexistente) y paz.
Cuando toda una sociedad decide escoger el camino del despeñadero cantando cancioncitas inocentes, no queda de otra que desear que el golpe no sea tan duro
miércoles, 11 de junio de 2014
Pesadilla Diabolica
lunes, 5 de noviembre de 2012
Sueños Santos
domingo, 21 de octubre de 2012
La Bondad de los Buenos
Un magnifico esfuerzo de Juanes y El Tiempo en recopilar las buenas y positivas palabras de Shakira, Bose, Tutu, y tantos otros, que como bien lo dijo el bueno de Miguelito, nunca han agredido a nadie, pagan sus impuestos y hacen sus mejores esfuerzos para ser buenos miembros de su comunidad y ayudar a los demas.Les hacemos compañia la gran mayoria de los habitantes de Colombia y el mundo. Es muy valioso que repitamos, desde distintos angulos y con posiciones diversas, que la agresion no constituye solucion valida para ningun conflicto. Estimulamos y comprometemos cada vez a mas en la noble causa de la convivencia pacifica.
Pero que hacer, cuando en una comunidad, un grupo minusculo decide usar las armas y metodos criminales para hacerse oir o tratar de imponer su voluntad? Nos replegamos los buenos y pacificos a cantar salmos de alegria, en la esperanza de que algun dia los violentos entiendan? Para efectos poeticos, religiosos o cinematograficos, este es sin duda el metodo mas bello. Pero la brutal realidad, ha mostrato en casi todas las epocas y casi todas las culturas, que cuando los buenos se repliegan y se humillan, los malos se crecen y se imponen.
En Colombia no cesan de preguntarse, con entendible desesperacion, porque, si la mayoria somos buenitos y queremos la paz y no hemos hecho otra cosa que demostrarlo durante años con nuestro pacificifismo pasivo: tolerancia, resignacion y perdon; Porque los violentes se empecinan en ser cada vez mas agresivos? Porque tan pocos, tienen tanto poder para desacomodar a todo un pais, al que ponen a hablar de GUERRA? Porque si se les ha dado la oportunidad a los violentos, de reconciliarse, salen con ese discurso intolerante, violento, anacrónico e impositivo? La utilidad de los tontos a la estrategia de los violentos no tiene limite: que se requerirá para que entiendan que estan armados y defienden sus ideas con violencia precisamente porque no reconocen ni aceptan el dialogo civilizado. No aceptan la democracia. Y estan empecinados en imponernos al 99.5% de los Colombianos pacíficos, sus ideas a la brava.
lunes, 24 de septiembre de 2012
LA PAZ SIN GUERRA
Quien se atreva a buscar una correlacion entre el numero de veces que pronuncia la palabra "PAZ" y el numero de muertes violentas en Colombia, encontrara una asociacion perfecta. Basta con repasar titulares del periodo presidencial de Andres Pastrana para confirmar que la correlacion no falla: entre mas la pronuncien y escriban funcionarios, politicos, periodistas, analistas, personalidades, mas muertes ocurren.Porque esta contradiccion entre tan bello vocablo que reside en los anhelos y emociones de la mayoria de los Colombianos?
El uso que mas se da al vocablo PAZ es para referirse a la ausencia de guerra. Y la guerra o "conflicto interno" se refiere en Colombia a guerra civil que significa confrontacion armada entre dos bandos del pais. Cada bando debe representar una porcion significativa de la poblacion y debe tener una ideologia o proyecto coherente o viable y se atiene bien o mal a unos "principios" que regulan las confrontaciones armadas.
El grupo armado Colombiano al que se hace referencia cuando se usan los terminos PAZ y GUERRA, esta constituido por el 0.05% de la poblacion. El respaldo politico no pasa de 2% y si se cuentan todos los grupos de izquierda con alguna afinidad no llegan al 10%. Su proyecto politico es un revuelto de quejas y reclamos totalmente desuetos y desconectados de la realidad del pais y del mundo. Basta repasar el discurso de Timochenko para entender que alli no hay solucion realista o viable para ningun pais.
Pero la evidencia mas contundente de ausencia de guerra la aportan las FARC con sus acciones: reclutamiento forzado de niños campesinos, secuestros, extorsion, asesinatos, bombas y toda clase de actos terroristas contra la poblacion en general.
Son muchos los paises, inclusive del primer mundo que padecen grupos armados organizados con caracteristicas similares a las FARC. Y muy pocos hablan de guerra y mucho menos de la necesidad de hacer la paz. Los llaman por su nombre: Crimen organizado u Organizaciones terroristas, segun la combinacion de barbaridades de cometen o daños que le hacen a sus respectivas sociedades. Y los enfrentan con medidas policivas, militares, y de inteligencia, combinadas con educativas y preventivas, segun las caracteristicas y capacidades de cada grupo. Son mas bien pocos los presidentes y dirigentes que deciden enredar a la comunidad en un falso dilema de PAZ o GUERRA.
Ningun pais vive en paz, entendida como ausencia total de conflicto o violencia. Aun los que tienen los sistemas sociales y politicos mas avanzados, tienen grados de violencia que tienen que controlar con un sistema policivo fuerte. Y cuando se relajan, aparecen los barbaros disparando y matando. Siempre con algun discurso ideologico. Siempre motivados por un fin ultimo benefico. Y siempre envueltos en un paquete "humanista". Y siempre con algun sustento en sectores "intelectuales" que explican la "complejidad" de sus orígenes y justifican la barbarie.
Cualquier turista desprevenido que recorra Colombia le reportara a sus familiares que este no es un país en guerra. No hay por lo tanto paz que negociar. Oponerse a las negociaciones de paz, es un acto de pacifismo. Mirarlas con banalidad: "que tal que me suene la Flauta, dijo Santos", es conducir al país por el camino del crimen y el terror.
Hay que disponer de una extraordinaria capacidad para borrar la memoria, para no entender, que la guerrilla busca espacio y reconocimiento politico para recomponerse y rearmarse. Tendremos que mirar las caras de sorpresa y desvergüenza que pondrán todos estos ilusos cuando lo que suenen sean las bombas y los violines en los funerales de los cientos de policías, militares y civiles. "Es que la guerrilla tiene que mejorar su posicion en la mesa de negociacion" nos explicaran los sabiosociologos que pretenden representar el pensamiento nacional.
Hay que exhibir una muy especial propensión al simplismo, para suponer que con la guerrilla se puede negociar. Léase con cuidado el discurso de Timochenko, la agenda de negociacion y el "ideario" de las FARC para entender, que si se llega a un acuerdo, cediendo en un pequeño porcentaje a sus pretensiones, el resultado será una Colombia, tan desajustada, tan violenta y tan desconectada del mundo, que probablemente en niveles de PAZ quedaremos mucho peor llegando a un acuerdo, que sin lograrlo.
Cuando millones de Colombianos salienron a las calles a gritar: "NO MAS FARC, NO MAS MENTIRAS, NO MAS MUERTES", era porque entendian que la paz que necesitamos, no es la que se logra buscando negociar el fin una supuesta guerra. La paz que buscan y quieren los Colombianos, es la misma del resto de la humanidad civilizada: una disminución progresiva y gradual de la violencia y crimen, con una acción decidida de sociedad y autoridades que le reste poder y capacidad de acción a los criminales grandes o pequeños, organizados o desorganizados.
domingo, 14 de marzo de 2010
La Tolerancia
Tambien es comun oir que nuestros problemas comenzaron con el narcotrafico. Esta fue una especie de peste biblica que nos vino de nos sabemos donde o porque pecado historico, pero el hecho es que el narcotrafico se implanto en Colombia y eso constituye el origen de todos nuestros males de violencia e ilegalidad.
Otros se inclinan mas por la inequidad. Es que la pobreza y la injusticia social, son la causa de toda nuestra violencia. La gente roba, mata y secuestra porque tiene hambre, porque no tiene casa, porque no tiene educacion, salud, casa, carro.... cada cual va agregando la justificacion que mejor le cuadra.
Y aun otros le atribuyen la causa de todos nuestros males a la corrupcion. Es que mientras haya funcionarios corruptos que se roban los dineros publicos, aqui no podra haber paz, ni justicia, y podremos acabar con los ladrones, ni los narcos ni la guerrilla. Porque si los lideres roban, esto es mal ejemplo y todos tiene derecho a hacer lo mismo.
Pero nada de esto explica de donde vino el narcotrafico. Porque florecieron los cultivos, los capos las bandas, precisamente aqui y no en muchos otros paises con iguales condiciones climaticas y aun mejores condiciones geograficas para convertirse en centro mundial de produccion y exportacion de drogas. Tampoco explica porque paises con mucho mas pobreza, con mucho mas inequidad, con mucho menos desarrollo que Colombia, tienen niveles de criminalida muchisimo mas bajos. O porque paises mucho mas corruptos no estan ni cerca en los indices de muertes violentas. O porque seguimos siendo uno de los exoticos paises del mundo que tiene una guerrilla narcocriminal que dice ser Marxista. Semejante anacronismo no tiene explicacion en ninguna de las multiples manifestaciones de sabiduria social que con que a diario nos irrigan nuestros "pensadores".
La realidad la han visto y descrito con claridad analistas y estudiosos como Thoumi. Colombia, por razones historicas que estan por investigar y definir fue desarrollando gradualmente una cultura de TOLERANCIA con el crimen y la ilegalidad. A tal grado que se ha vuelto un sello de la Nacionalidad. Los Colombianos son estereotipados como ladrones y tramposos en muchas culturas y paises. Nosotros nos reconocemos como "vivos y avispados" porque somos capaces de torcer y acomodar las normas a nuestra conveniencia. Se tolera y acepta todo, inclusive el robo y el crimen. Y para convivir con este estado de cosas se ha elaborado todo un lenguaje que confunde, justifica o sustenta los comportamientos que en cualquier otra parte serian considerados violatorios del orden social pero aqui vemos con sorna y gracia.
Es este ambiente de tolerancia cultural por la ilegalidad en el que prosperan los grupos violentos: la guerrilla se instaura, crece y persiste porque hay toda una justificacion politica y moral que la sociedad, en general acepta, y muchos de sus mas prominentes lideres promueve. Y cuando esta abandona por completo los valores politicos que la fundaro y se convierte en una organizacion criminal mas, la diferencia moral no es obvia, y se elabora un complejisimo armamentario de palabrerio que sostiene el armamentario real. Los paramilitares se fundan y progresan porque la gente tiene derecho a defenderse, y es aceptable usar todos los medios que sean necesarios. Las masacres, las torturas, el irrespeto por el estado son tolerables. Los Narcos con todos sus metodos criminales, encuentran aqui su paraiso. La gente tiene derecho a hacer plata. Si hay demanda en los paises ricos, nosotros tenemos derecho a suplirla. Si no somos nosotros, lo hacen otros. Hay que dejarlos porque contribuyen a la economia. En ningun otro pais, en ninguna otra cultura, encontraront tanta toleracia, tanta compresion y justificacion o tan benevolente recepcion en la sociedad.
Lo dice muy claro Thoumi: Colombia no se arregla porque encarcele a todos los capos, o porque desmovilice a todos los paracos, o porque mate a todos los guerrillos, o porque inhabilite o aprese a todos los politicos corruptos. Nisiquiera se arregla porque distribuya toda la riqueza y se convierta en el paraiso de la equidad y la justicia social. Mientras haya un sustento cultural que promueva la ilegalidad, justifique la criminalidad, y tolere la violencia, habra siempre alguna peste que asole a la sociedad.
sábado, 19 de julio de 2008
UNA IZQUIERDA VERGONZOSA
Que vergonzoso papel el que ha asumido la izquierda latinoamericana y sus mentores europeos. Cuando el mundo parece haber evolucionado finalmente a una relativa estabilidad y decencia entre naciones y la izquierda internacional culta y avanzada juega un importante papel politico de contrabalanceo, los vecinos del tropico han resuelto que ser de izquierda es asociarse con criminales.
Con pruebas contundentes e indiscutibles la Interpol certifica el contubernio entre Chavez, Correa, los pseudointelectuales de Colombia, Europa, con una organizacion criminal vasta y poderosa. La evidencia y los hechos han ido desenmascarando a los adoradores de Yidis y sus redondeces, a quienes siempre tienen una mirada critica y opinion severa, cuando se trata de un gobierno democratico defendiendo sus valores y sus ciudadanos, pero saben disponer de comodos filtros para ignorar los horrendos crimenes de torturadores y asesinos.
Para ellos, el ataque a Reyes fue un acto de barbarie, un escalamiento de la guerra, una agresion internacional, cuando para el 90% de los Colombianos fue un legitimo acto de defensa, el fin de uno de los criminales mas cinicos de la historia moderna y un paso fundamental en el avance hacia la paz. Para no hablar del cumulo de informacion, que ha puesto a temblar a mas de un congresista y a recular a un conocido coronel del vecindario.
Ellos son capaces de protestar la extradicion de los jefes paramilitares porque sus fichas en la justicia habian encontrado la mina de los testimonios. Su afan por neutralizar al gobierno que por fin ha hecho que Colombia sea un pais vivible, los ha llevado a cuidar, negociar y proteger a los asesinos de sus padres y hermanos. La repugnante estrategia de afiliarse con unos criminales con tal de hacerle la vida mas facil a otros peores, no les incomoda. Ellos son de la digna oposicion. Son dueños de la verdad revelada. En ellos esta la verdadera salvacion.
Son capaces de bailar al son que les toca una corte de jueces que cada vez parece mas un mediocre costurero de señoras chismosas. Dandole validez absoluta a cuanta historia tengan los delincuentes en ciernes, acusando y encarcelando con una ligereza nunca vista para los mas avezados y conocidos hampones que con tanta saña y descaro han azotado a la patria.
Son capaces de declararse neutros ante el rescate de los secuestrados y criticar lo que para ellos es un acto mas de guerra que va a llevar a la ulterior degradacion del conflicto. Cuando el 90% de los Colombianos nos emocionamos hasta lo inmarcesible y entramos en jubilo con la inmortal hazaña de los militares. Ademas de sentirnos profundamente agradecidos y orgullosos de la calidad humana de los soldados y policias que aguantaron y del valor de los que los sacaron.
Esta es pues, la dialectica que nos toca soportarle a esta intelectualidad desviada. Cuando deberian estar en la controversia de cuanto control y direccion se le pone a la educacion, de que tanto se socializa la medicina, de como se financia un seguro de desempleo y tantos otros temas de interes y controversia social en los que la izquierda podria tener un papel protagonico de contrapeso. Pero no, aqui los tenemos en el papel de abogados del hampa: que el acuerdo humanitario, que la zona de despeje, que la mediacion internacional.
Tendremos que gritarlo una vez mas y bien claro. Saldremos la mayoria de los Colombianos de nuevo a las calles a decirlo de una vez por todas: Rechazamos la violencia. No apoyamos el secuestro y por tanto no negociamos con secuestradores. No es posible, ni tolerable ni aceptable ningun acuerdo. La unica solucion para los secuestrades es que los rescaten. La unica salida a la guerra que nos han impuesto los criminales, es ganarla.